Ayuda para evitar que mi hijo sea obeso

Ayuda para evitar que mi hijo sea obeso
 
 
Es una pelea con tu pareja porque no piensa lo mismo que tú o no vive la situación igual que tú. A mi marido le encanta los dulces, los pasteles, la bollería y comer grandes cantidades de comida. Son costumbres que ya las tiene arraigadas.

Hay cosas que he estado desechando en los últimos años, por ejemplo: las fresas con azúcar están deliciosas, pero yo sé que ese azúcar no me va a hacer bien. Entonces puedo echarle un poquito de azúcar por encima, pero no untarla entera para después masticar el azúcar con la fresa. Pues esa costumbre la tiene mi hijo, porque se la inculcado su padre, y a mí me da mucha rabia. Entonces lo que hago es "¿Tú quieres fresas?": le hecho un poquito de azúcar por encima, para intentar quitarle esa costumbre que el padre le ha creado.

Cuando era pequeño su padre le daba el yogurt con cuatro cucharadas de azúcar. Yo le decía "por Dios, no le des tanta azúcar si eso ya lleva azúcar" y decía "tú sabes lo bueno que está así". Muchas veces nuestros propios errores se los vamos transmitiendo.

Mi padre se tomaba un vinillo con un trocito de tocino antes de la comida, él lo acostumbró a comer tocino y le encantaba, entonces mi padre le daba dos trozos de tocino pequeñillos. Mi madre, cuando no estoy yo, me dice lo que ha comido el niño. ¡Es que no tiene sentido engañar, porque al final salen las cosas! Mi marido y la madre de mi marido, esos son los que me engañan. He tenido discusiones con la abuela cuando se lo lleva al pueblo, incluso el padre ya le ha dicho: "mamá al niño le damos y le ofrecemos nosotros la comida", porque tiene la maldita manía de comprar muchos cruasanes, muchas barritas de cereales... Entonces el niño le pide algo y se lo da. Normalmente le dice, "ve y dile a tu mamá si puedes comer de esto", pero otras veces lo hace por detrás y entonces el niño se queda extrañado.

Apoyo de la familia contra la obesidad infantil

Toda la familia tiene que ser consciente del problema, pero siempre hay un raro en la familia. Yo discuto muchas veces con el padre. No es lógico que su padre anoche se comiese dos trozos de pizza bien hermosos y después media tableta de chocolate, ¡yo no lo veo lógico! Eso lo está viendo tu hijo y ve que es normal, entonces ¿qué hago yo? Es muy difícil que cuando un niño tiene este problema, todos los miembros de la familia estén apoyándolo. Sin embargo cuando un niño tiene problemas de leucemia, por ejemplo, sí lo apoyan todos. La obesidad no se ve como un problema verdaderamente, "es que el niño está hermoso". No sabemos todos los problemas que puede acarrear, no lo sabemos, o no lo queremos saber, porque los kilos de más en una persona no le vienen bien a nadie.

Carmen María Poza-Artés  •  sábado, 2 de enero de 2010

DF Temas

1 comentarios

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  • Jorgelina
    Jorgelina

    19/07/2014 05:13

    Realmente me molestan las anoréxicas o fundamentalistas de las dietas como tú que le roban la infancia a las criaturas (y en general, torturan a su entorno) o al menos una parte importantísima de la vida que es disfrutar de la comida, desarrollar un gusto variado por experiencia y no por contagio o frustración de la madre que no tolera que le cuelgue un michelín, Y esa típica excusa de que es por la salud y alguna gente realmente se lo cree con buenas intenciones hay que contrastarla con las explicaciones de referentes de la comunidad médica y (los que realmente estudian y descubren los problemas y desarrollan o han desarrollado soluciones) y químicos y farmacólogos que aseguran que todo lo relativo al peso y la alimentación se ha convertido en un fantástico negocio en el que trincan la industria farmacéutica, los medios, la industria de la ropa, los políticos, los gremios de "profesionales" y por supuesto cantidad de "profesionales" y curanderos variopintos.. Aún cuando multitud de estudios serios de universidades series y grupos de investigadores laureados demuestran que tener algo de sobrepeso, incluso en muchas personas sobrepeso tipo II según la escala generaliza no tiene ningún efecto perjudicial nisiquiera a largo plazo en tanto y en cuanto no existan trastornos genéticos específicos o se mezclen hábitos como el cigarrillo y el alcohol. Siempre depende del organismo de cada individuo y en la mayoría de los casos quien se priva de un bocado o unas tortas no se esta garantizando ni 5 minutos mas en este mundo., No hago bajo ningún concepto apología de la obesidad pero estoy harta de ver irresponsables hambreando a sus hijos e incluso empujándolos a actividades deportivas que no quieren hacer en vez de incentivándolos sanamente a que descubran cuál les gusta, si les gusta. Tengo 29 años, estudié un año de medicina y tres semestres de licenciatura en nutrición, fui hija de padres new age pioneros (especialmente madre) y pasé por momentos tristes y me perdí muchas cosas en comparación a mis amigos, cosa que puedo ver mejor desde la distancia. Y en general, el causante del que el 70% de las mujeres vivan en la eterna adolescencia sufriendo por su imagen ante sí mismas y por supuesto, ante los demás son este tipo de cruzadas hipócritas "por la salud". Vaya que últimamente me tocan ver chiquillos de 9 años anémicos agazapándose a escondidas para comprar un bollo , y lo peor es que los padres tienen resto para cochazo y escapada al pueblo, y niñera , natación, insti de inglés y cursillo de computación pero no tienen resto de sesos ni de corazón para comprarle un bollo al niño y sentarse a escuchar que le gusta o a ver una peli que el escoja, o leerle un libro que estimule su imaginación y libertad creativa. Pero vale, que es para que no sea sedentario !

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