Flujo vaginal excesivo con mal olor y picor

Napoleón Fernandez
Recomendaciones para prevenir y tratar el flujo vaginal


El equilibrio químico de la vagina es muy sensible y delicado, lo mejor es dejar que este órgano se limpie por sí solo, de manera natural, por medio de secreciones mucosas. La mejor manera de limpiar el área exterior de la vagina es durante el baño, con agua tibia y un jabón suave sin olor. Los productos como jabones, polvos y perfumes para la higiene íntima femenina no son necesarios y podrían ser dañinos.

Si tienes un flujo vaginal excesivo, molesto, que produce picor o tiene mal olor, puede ser indicio de una infección. Si tienes estos síntomas lo mejor es que lea el artículo y no dejes de visitar a tu médico.

Además, no se recomienda limpiar la vagina o utilizar una ducha vaginal antes de un examen con su médico, puesto que esto eliminará la secreción vaginal, la cual es una señal que ayuda al ginecólogo a identificar alguna enfermedad o infección y a recetar el tratamiento adecuado, de ser necesario.

Recomendaciones para prevenir y tratar el flujo vaginal

+ Mantén el área genital limpia y seca.

+ Usa ropa interior de algodón. Evita usar prendas de vestir o ropa interior que te quede demasiado apretada.

+ No compartas toallas y deja que las toallas se sequen bien entre cada uso.

+ Después de ir al baño, límpiate con papel de baño de delante hacia atrás.

+ Evita las duchas vaginales. Si bien muchas mujeres se sienten más limpias si utilizan las mismas después de una menstruación o relación sexual, éstas podrían empeorar el flujo vaginal, ya que esos lavados eliminan las bacterias sanas que recubren la vagina y que están allí para proteger contra una infección.

+ Come yogur cuando tomes antibióticos para tratar de prevenir una infección por levaduras.

+ Usa condones para evitar contraer o diseminar enfermedades de transmisión sexual.

+ Si tienes diabetes, mantén un buen control de los niveles de azúcar en sangre.

+ Lleva una dieta saludable.

+ Hazte un examen médico anual que incluya: pruebas de laboratorio, examen de los senos, examen pélvico y pruebas de infecciones de transmisión sexual. Aprovecha la ocasión para hablar sobre tu historial personal, familiar, sexual con tu médico de confianza.

+ Edúcate en cuanto a tu salud sexual y reproductiva.

Recuerda siempre es un buen momento para visitar a tu ginecólogo y expresarle todas tus preocupaciones sobre tu salud sexual y tus órganos reproductivos.