Carta de amor para mi bebé que está en camino: la espera más dulce

Hermosas palabras que una embarazada puede dedicarle a su bebé en el vientre

Tamara Sánchez

Carta de amor para mi bebé que está en camino

No hay felicidad más grande en el mundo que la de una mujer cuando descubre que el bebé que llevaba tanto tiempo buscando viene en camino. Esa sensación al descubrir que estás embarazada, esa alegría al saber que una nueva vida empieza a crecer dentro de ti, ese éxtasis al conocer la noticia… Todos esos sentimientos no son equiparables a ningún otro en el mundo.

Desde ese mismo momento empiezas a conocer el amor más profundo y verdadero porque aunque aún no le veas la carita a tu niño/a ya le quieres con locura. Durante los nueve meses de embarazo experimentarás un sinfín de emociones que desbordarán por cada poro de tu piel. En Diario Femenino, como siempre, queremos ayudarte a expresar todos esos sentimientos, a sacarlos al exterior. Y, como no podía ser de otra manera, la mejor forma de hacerlo es mediante una de nuestras bonitas cartas de amor.

Esta vez hemos escrito un modelo de carta de amor para tu bebé que está en camino. Puedes copiarla o usarla de inspiración para escribir tus propias palabras a ese retoño que crece en tu vientre. Cuando nazca y se haga mayor podrás enseñarle todas esas letras que salieron desde tu mismísimo corazón cuando aún ni siquiera le conocías… ¡No podréis evitar emocionaros juntos!

Modelo de carta de amor de una embarazada a su bebé en el vientre

Lo primero de todo: ¡Enhorabuena por tu embarazo! ¿Estás preparada para derrochar amor por los cuatro costados hacia tu futuro bebé? Seguro que te sientes muy muy identificada con esta carta de amor. Deja el paquete de pañuelos a tu lado porque alguna lagrimita se te escapará seguro:

Hola mi vida,

Quiero empezar estas líneas diciéndote lo muchísimo que te quiero. Sí, te adoro incluso antes de conocerte. Te confieso que no puedo dejar de pensar en ti ni un solo segundo. Imagino cómo serán tus ojitos, tu boquita, tu pelo, tu cuerpo pequeñito… Estoy deseando verte y cada segundo sin ti a mi lado se me hace verdaderamente eterno. Aunque también confieso que me encanta sentirte dentro de mí dándome esas inquietas y agitadas pataditas que ya me demuestran lo travieso y juguetón que vas a ser. ¿Y sabes lo que más me gusta? Tus volteretas. Siempre las das cuando estoy tranquila tumbada en la cama y en ese momento ya puedo sentir nuestra intensa conexión. Una conexión que trataré con todas mis fuerzas de reforzar día a día cuando ya estés en mis brazos.

Desde el día en que papá y yo nos enteramos que venías en camino, nuestra vida ha cambiado por completo. No te voy a negar que en algunos momentos tenemos miedo (queremos ser los mejores padres del mundo y no fallarte nunca), otras veces nos atacan los nervios contando las semanas que quedan para conocerte, pero la mayor parte del tiempo sentimos una emoción muy difícil de describir.

Te deseábamos con todas nuestras fuerzas y en el momento más inesperado llegaste. Eres un milagro caído del cielo. Nuestro angelito de la guarda. Llevamos semanas pensando en tu nombre, decorando tu habitación, escogiendo tu ropita… ¡Queremos tenerlo todo preparado para darte la bienvenida a este mundo que, sin ninguna duda, será mucho más bonito cuando tú estés en él!

Carta de amor de una embarazada a su bebé en el vientre

Somos muy felices pensando en la gran familia que vamos a formar. Sabemos que no seremos los padres perfectos, pero queremos ser los mejores para ti. Queremos transmitirte los inmensos valores que tus abuelos (ellos también están deseando conocerte) nos transmitieron a nosotros: la generosidad, la empatía, la solidaridad, la bondad… Queremos que sepas que la vida no es fácil, pero queremos enseñarte que con fuerza y determinación podrás superar cualquier obstáculo que se te cruce en el camino.

Yo por ti prometo ser la mejor versión de mí misma. Cuando rías seré muy feliz por tu alegría y cuando llores, me convertiré en superheroína para calmar tu llanto. Ahora ya sé lo que es el amor de verdad, el amor puro: es exactamente lo que siento por ti.

En esta carta también quiero pedirte perdón. Sé que es pronto y me anticipo, pero en el camino de la maternidad seguro que en más de una ocasión me equivocaré. Perderé la paciencia y cometeré errores, por eso te pido que me perdones. Quizá tu también saques un carácter fuerte como el mío y me comprendas… ¡A veces es difícil de controlar!

Bienvenido a mi vida, bienvenido a mi mundo, bienvenido a casa. Te espero con los brazos envueltos en amor y ternura ansiosa por entregarte todo lo que esté en mi mano. Desde ya y siempre serás mi absoluta prioridad. Siempre, siempre podrás contar conmigo, eso ni lo dudes.

Muchas gracias por hacerme tan feliz desde el minuto uno. Gracias.

Te quiero, te adoro, te amo mi hermoso bebé.

Con mucho cariño: Mamá.