7 pruebas de que tu relación es demasiado absorbente

¿Sabes reconocer una relación tóxica?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

¿Qué ocurre en tu relación de pareja? Puede que últimamente hayas perdido la ilusión con tu chico/a porque te sientes atada de pies y manos y estás perdiendo independencia. ¡Cuidado! Porque las relaciones absorbentes pueden acabar con tu autoestima y con tu salud emocional y lo que está claro es que terminan con tu individualidad. Atenta a las pruebas de que estás en una relación absorbente y tóxica.

Qué es una relación absorbente

De entre los muchos tipos de relaciones tóxicas, nos encontramos cada vez con más parejas de siameses. Dos personas que cuando se enamoran renuncian a su individualidad para pasar a ser una mitad de un todo amoroso. ¿Suena bien? Suena fatal, porque resulta que se trata de una relación absorbente.

Las relaciones absorbentes pueden producirse por una o por ambas partes. A veces es uno de los miembros de la pareja el que necesita atención y contacto permanente, el que no puede ni quiere tener su espacio propio y el que no permite que la otra persona disfrute de su parcela de independencia.

Otras veces, son las dos personas las que tienen el mismo concepto de pareja indisoluble en cualquier momento y lugar, pero eso no las hace más saludables. Siempre hay que mantener cierto grado de independencia en una relación. Lo de renunciar a tu vida como individuo para pasar a ser un dos en uno se paga muy caro.

Pruebas de que estás en una relación tóxica y absorbente

Y resulta que no siempre te das cuenta de que estás en una relación absorbente. Puede tratarse de ti o de tu pareja, pero hay que permanecer muy atentas porque el esfuerzo, la energía y el tiempo que se pierden en este tipo de relaciones tóxicas es importante.

1 Contacto permanente

La primera prueba de que estás en una relación absorbente es la necesidad de contacto permanente. Llamadas de teléfono para ver dónde estás, mensajes de Whatsapp cuando estás con tus amigos o con tu familia o enfados por no responder a esos mensajes son señales de alerta.

2 Pérdida de contacto con tu entorno

Cuando te enamoras es normal que tu mundo se difumine un poco y que solo prestes atención al objeto de tu amor, pero si pasa el tiempo y tu vida se ha reducido a tu pareja, ten cuidado, porque no solo es una señal de relación absorbente, sino de una peligrosa relación tóxica.

3 Pareja de siameses

Si no hacéis nada por separado, si tu novio va al cumpleaños de tu sobrina, si hasta se toma las cañas contigo y tus compañeros después del trabajo, si solo salís juntos, si os apuntáis al mismo gimnasio, es posible que estés en una relación demasiado absorbente. Busca un hueco para tu propia vida.

4 Falta de intimidad

Está muy bien que en pareja exista una confianza absoluta, pero tener confianza con tu pareja no significa que debáis compartir cuentas o contraseñas de redes sociales. No es que tengáis nada que ocultar, es que no es saludable compartir los espacios individuales.

5 Celos absorbentes

Muchas relaciones absorbentes van acompañadas de algo tan peligroso como los celos. Los celos no son una muestra de amor, son una muestra de un sentimiento de posesión y pertenencia que no se puede tolerar en una pareja saludable.

6 Interrogatorio en pareja

¿Dónde estabas? ¿Por qué no contestaste el Whatsapp? ¿Por qué no me devolviste la llamada? ¿Con quién vas a clase de inglés? ¿Quién estaba en el cumpleaños de tu compañera de trabajo? Este tipo de preguntas no dejan de ser una especie de interrogatorio por la necesidad que tiene tu pareja de saber de ti en todo momento.

7 Preocupación continua

Las relaciones absorbentes acaban por fomentar tu inseguridad. Si te quedas un rato más con tus amigas, no lo disfrutas pensando en que tu pareja estará ya esperándote. No haces planes sin consultar antes con tu pareja, llamas continuamente para decir que te vas a retrasar y, en definitiva, no puedes aprovechar tu escaso tiempo a solas porque estás preocupada por lo que tu pareja pueda pensar.

Si te ves reflejada en alguna de estas situaciones, es el momento de replantearte tu relación. Tienes derecho a exigir tu espacio propio y, más que un derecho, es casi una obligación.