Carta de amor a la vida: porque somos felices

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

¿Eres feliz? Haz una carta de amor a la vida

Con el paso de los años vamos ganando en experiencia y poco a poco vamos aprendiendo a lidiar con todos esos avatares, inconvenientes, escollos y hasta zancadillas que nos encontramos en el camino. Y es que nada va a hacer que perdamos la sonrisa por mucho tiempo.

Porque nos encanta disfrutar de la vida, porque estamos encantadas caminando, para un lado y para otro, descubriendo nuevos caminos, alcanzando metas y sin perder nunca de vista nuestros sueños. Porque también nos encanta celebrar los triunfos y compartir las miserias con nuestros seres queridos. Y porque nos encanta escribir cartas de amor.

Por todo ello, y por mucho más. Por lo que hemos vivido y por lo que nos queda por vivir, por lo que hemos aprendido y por lo que vamos a descubrir, por todo el amor que damos y por el que recibimos. Por todo eso, hemos querido escribir una carta de amor a la vida.

Ejemplo de carta de amor a la vida

Hola, mi vida:

Esta carta es una declaración de amor, de amor a ti, vida ,que al fin y al cabo eres la que ha hecho posible que hoy sea tan feliz. Tú, mi vida, que me has hecho feliz, eres única e irrepetible, contradictoria, a veces intensa y a veces monótona o incluso aburrida, pero eres lo único con lo que cuento, eres mi única posesión y no hay nadie que pueda alejarte de mí.

Por eso te amo, vida, porque nadie puede entrometerse, nadie puede intervenir, nadie puede modificarte ni nadie puede ir marcándote. Solo forman parte de esta sociedad que fundamos tu y yo quienes nosotras decidamos, personas a las que queremos, personas que nos quieren, personas que nos hacen sonreír y alguna que otra persona equivocada.

Tú, mi vida, que eres el mayor tesoro que poseo, eres lo único que no puedo permitirme perder, por eso prometo cuidarte con mimo y darte todo lo que necesitas; por eso prometo alimentarte con ilusiones, esperanza y novedades. También prometo darte optimismo, alegría y un futuro de colores.

Y además de promesas, también tengo para ti una gran bolsa de agradecimiento, por todo lo que me has hecho aprender, por hacerme fuerte, por sorprenderme, por ilusionarme, por incitarme a descubrir más, por no dejarme caer y por todo ese amor que has puesto delante.

Gracias, mi vida.