Carta de amor para pedir matrimonio: las palabras perfectas para decir 'cásate conmigo'

Laura Sánchez

Cómo hacer una carta de amor para pedir matrimonio

Como nos encanta el amor, seguimos escribiendo las mejores cartas de amor para utilizar en cualquier situación. Y además del amor, también nos encantan las bodas, por representar ese momento en el que una pareja se siente tan segura de su amor que decide ponerlo por escrito.

Pero antes de llegar a la ceremonia clave, vamos a pasar una temporada más o menos larga llena de emotividad y con la sensibilidad a flor de piel, con todos los preparativos de la boda, el vestido, las flores, los invitados…Y si continuamos hasta el origen del evento, llegamos hasta la pedida de mano y, finalmente a la proposición de matrimonio.

El momento de hacer la proposición de matrimonio deber ser inolvidable, elegante, sensible y sincero. Por eso una buena manera de hacerlo nos parece en una carta de amor. Escribimos por ti una carta de amor para pedir matrimonio, con la que tienes el “si” asegurado.

Ejemplo de carta de amor para pedir matrimonio

Mi vida,

Tengo tantas emociones intensas revoloteando en mi cabeza y en mi corazón que necesito ordenarlas en estas líneas. Y es que sigo sorprendida porque no eres lo que esperaba, eres mucho más de lo que esperaba cuando llegaste a mi vida y te fuiste haciendo un hueco en aquél corazón dolorido.

Poco a poco recuperé a tu lado las ganas de amar, de amar incondicionalmente y dejarme querer. Mientras tú me asegurabas que iríamos despacio, que nos tomaríamos nuestro tiempo. Pero no hay sosiego ni tranquilidad en este amor, que es todo urgencia y pasión, así que no puedo ir más despacio, no puedo esperar tanto.

Dicen que algo como esto sólo se siente una vez en la vida. Dicen que cuando llega el verdadero amor, se nota. Y en este tiempo he confirmado mis sospechas: te adoro irremediablemente y no voy a luchar contra ello. Así que ahora quiero avanzar en este camino de amor.

La seguridad de la firmeza de nuestro amor, la energía que me dan las risas compartidas, la calma de las confidencias y la vitalidad de nuestros planes e ilusiones me llevan a preguntarme muchas cosas, amor. Pero especialmente una, ¿quieres casarte conmigo?

Esperando por ti.