Cómo escribir una carta de amor corta pero efectiva

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La forma de expresar lo que sentimos varía según nuestra forma de ser. Hay quien se pierde entre detalles románticos antes de ir al meollo de la cuestión, que es decir te quiero. Otros, en cambio, prefieren un efecto más rápido y demoledor por medio de una declaración de amor corta pero contundente.

Por eso nos hemos planteado suprimir los párrafos en nuestras cartas de amor, para lanzar un mensaje de amor sencillo, para que nadie se quede despistado, para que todo el mundo entienda lo que queremos decir. Te quiero. Tenemos algunos consejos para escribir cartas de amor cortas e impactantes.

Cómo escribir una carta de amor corta

1 Mensaje. El propósito de una carta de amor corta es que el mensaje produzca un efecto impactante en el destinatario. Para ello hay que tener muy claro el sentimiento que queremos transmitir, si es un te quiero, si es un te echo de menos o incluso si es pedir perdón.

2 Formato. Una vez tengamos claro el mensaje, hay que elegir el formato en el que queremos hacer llegar la carta de amor. Dependiendo de las circunstancias y de los gustos del destinatario, podemos escribirlo a mano en papel tradicional, podemos enviar el mensaje de amor en forma de canción o incluso podemos utilizar el correo electrónico.

3 Sorpresa. Para que la carta de amor corta sea impactante tiene que contar con el factor sorpresa. Si nuestra pareja está habituada a escuchar un "te quiero" cada día, el mensaje de amor tendrá que variar un poco. Mandarle un mail al trabajo con el texto: "Buenos días, me haces tan feliz", seguro que le anima la mañana.

4 Inspiración. Si tu forma de expresar lo que sientes no te parece lo suficientemente lírica, siempre puedes buscar la inspiración en poetas, escritores o cantautores. Ellos te darán las palabras que necesitas para escribir las mejores frases de amor.

5 Modo de envío. El lugar donde el destinatario recibe esta carta de amor corta también es importante. Desde escribir la carta en las propias sábanas, hasta escribirla en la servilleta de un restaurante, hay que poner a trabajar la imaginación para derrochar amor.