Frases de amor ingeniosas para enamorar con el corazón y la cabeza

María Fernández

El mejor arma para enamorar es la picardía. Si quieres que esa persona especial te empiece a ver con otros ojos, tienes que convencer a su cabeza, además de a su corazón. Y la mejor forma para hacerlo es con frases ingeniosas. Reflexionamos del amor con algunas de las mejores frases románticas.

"El que vive enamorado delira, a menudo se lamenta, siempre suspira, y no habla sino de morir" (Pietro Metastasio, escritor italiano). Y es que el amor provoca que nuestra cabeza se nuble y nos comportemos como unos vagabundos de los sentimientos. Buscamos desesperadamente el amor eterno y es al no ser correspondidos cuando nuestro castillo de naipes se derrumba.

"Los amores son como los imperios: cuando desaparece la idea sobre la cual han sido construidos, perecen ellos también" (Milan Kundera, escritor checo). El amor es sutil y muy liviano, pero también puede arrasar todo lo que le rodea. Su fuerza radica en la naturaleza del corazón que lo siente.

Por mucho que nos empeñemos en descubrir la razón científica del amor, es imposible enmarcar todos sus potenciales en algunas leyes naturales. Deberíamos concienciarnos de la necesidad de dejarlo fluir con libertad para que pueda crecer sin ataduras. "La ley de la gravedad es responsable de que la gente se enamore" (Albert Einstein, científico alemán).

Frases románticas e ingeniosas

El enamoramiento, cuando es puro, va más allá de la atracción. Solo así puede tratar de desafiar a la fecha de  caducidad que los amores parecen tener grabada. "El deseo muere automáticamente cuando se logra: fenece al satisfacerse. El amor, en cambio, es un eterno deseo insatisfecho". (José Ortega y Gasset, filósofo español).

Como decía Paul Hurgan: "Lo único peor que estar enamorado es no estar enamorado". Aunque el amor pueda ser muy doloroso cuando se convierte en odio, vale la pena dejar a nuestro corazón sentir, al menos una vez, lo que supone estar enamorado. Esas ganas constantes de sonreír son un síntoma inconfundible de que el amor ha conquistado tu alma.

Desgraciadamente, el amor muchas veces tiene un punto y final. Es difícil, sin embargo, darse cuenta de que todo no sigue igual que siempre, especialmente si ya has entrado en una rutina amorosa. "Alguien me dijo una vez que en el momento en el que te paras a pensar si quieres a una persona, ya has dejado de quererla para siempre" (Carlos Ruiz Zafón, escritor español).