Cinco señales que evidencian que te has enamorado

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Llega un momento de la relación de pareja en que te sosiegas, pero antes has tenido que pasar por el torbellino del enamoramiento. Un torbellino que siempre es bienvenido porque te deja más guapa, más feliz y también más loca. Atenta a las señales que evidencian que te has enamorado. Las notarás tú, tu amor y todos los que te rodean.

Cinco síntomas de enamoramiento

No es que no se note que estás enamorada, pero nos gusta recordarte de vez en cuando los síntomas de esta enfermedad para que pongas un poco los pies sobre la tierra y dejes de flotar en esa nube. Que no ves las cosas con perspectiva y para eso estamos nosotras.

1 Demencia. Una de las señales más evidentes de que estás loca por ese hombre es la demencia. Te vuelves loca, pero loca de atar, porque si no te sujetan no sabes lo que puedes hacer con esa maravilla de hombre que saca a flote toda tu intensidad.

2 Obsesión. Además de convertirte en una persona demente, el amor te provoca un trastorno obsesivo compulsivo en el que no puedes dejar de pensar en él, no dejas de visualizarle en todos los segundos del día y puede que también hasta sueñes con él. Tampoco dejas de hablar de él y si pudieras no dejarías que se despegara de ti.

3 Tontería. Por si fuera poco la demencia y el trastorno obsesivo compulsivo te has convertido en una mema con una tontería romanticona que tus amigas te soportan pero poco. Sonríes, alzas los brazos de felicidad, bailas y todo lo que te rodea te parece dulce y encantador.

4 Adicción. El objeto de tu obsesión y el culpable de tu demencia ha resultado ser de lo más adictivo. No te gusta estar lejos de él, pero si no hay más remedio porque en esta vida hay que trabajar algún ratito, al menos que te mande Whatsapp constantemente. Mañana, tarde y noche y con una frecuenta que no pase los 30 segundos.

5 Cuelgue. Estás colgada, está colada por él y esto irá a más durante un tiempo. No podemos pedirte que manejes el enamoramiento con mente racional, porque ahora eres de todo menos racional. Pero no importa, porque lo que sí es seguro es que ahora mismo sí eres feliz.