Cómo romper con tu novio sin dramas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Un buen día descubres que tienes que poner fin a la relación de pareja. Por lo que sea, porque le has dejado de querer, porque tu novio no es el mismo que te conquistó, porque te has aburrido o porque te has enamorado de otro. El caso es que ha llegado el momento de romper con tu novio y vamos a intentar que sea una ruptura sin dramas y sin efectos especiales.

Cómo evitar el drama en las rupturas

No es fácil darle esquinazo al drama en una ruptura sentimental independientemente de que seas tú la que le deja o la abandonada. Lo que estamos intentando es que esa dosis de drama no se convierta en el envoltorio permanente de tu vida o de la vida de tu novio durante unos cuantos meses. Así pues, prepárate porque tienes que decirle a tu novio que lo vuestro se acabó.

No hay forma humana posible de decirle a tu pareja que vuestra relación se ha terminado sin drama. No la hay y menos si utilizas las típicas frases de ruptura que parecen sacadas de una tragedia de Eurípides. 'Te mereces algo más', 'no puedo darte lo que necesitas', 'necesito tiempo para estar a solas' o la clásica e insoportable 'no eres tú, soy yo' son demoledoras para la autoestima de cualquiera.

El 'ghosting', una técnica de ruptura infalible

Pero tranquila, porque tienes una alternativa a las clásicas rupturas en la que no tienes que decir nada a tu novio y futuro ex. Se trata del 'ghosting' y es una técnica de ruptura de lo más despreciable pero que está ganando adeptos en todo el mundo en donde no tiene cabida el drama, solo la confusión. El 'ghosting' consiste en desaparecer, así sin más.

Desapareces y te conviertes en un fantasma. Un buen día te vas de casa, no coges el teléfono a tu novio, no le contestas los Whatsapps, le bloqueas en Facebook y le haces desaparecer de cualquier red social. Pero en realidad la que ha desaparecido de su vida eres tú, sin explicaciones, sin llantos, sin dramas.

El abandonado experimentará una temporada de confusión porque no sabrá qué está pasando, pero para cuando quiera darse cuenta, tú ya te habrás convertido en esa bruja (y con razón) de la que no quiere volver a oír hablar y se habrá ahorrado el típico drama de ruptura. Eso sí, conviene advertir que esta técnica de ruptura fantasma cierra las puertas a una posible reconciliación.