Cuando el amor se acaba: pasos para volver a ser feliz

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cómo volver a ser feliz después de una ruptura

Cuando el amor se acaba lo mejor es que la relación de pareja también lo haga, porque alargar la agonía es una forma de sufrir más e innecesariamente. Todas sabemos lo que cuesta reponerse de una ruptura o de una decepción amorosa, pero también sabemos todas que se puede volver a sonreír. Tenemos los pasos para volver a ser feliz cuando el amor se acaba.

Cómo volver a ser feliz después de una ruptura

¿Y qué hacemos si el amor se acaba? pues toca pasar por el trago de la ruptura sentimental y recuperarse de la decepción amorosa. En algún momento toca volver a ser feliz, pero para ello hay que dar algunos pasos antes. No te saltes ningún paso en tu camino hacia la felicidad.

1 Dejar de llorar. El primer paso es dejar de llorar por el amor perdido, por el exnovio perdido o por la relación rota. Llora durante unos días, pero que no sean muchos porque las lágrimas no te dejan ver todas las posibilidades que se te ofrecen para volver a ser feliz.

2 Levantarte. El paso dos es levantarte de ese sofá donde llevas varios días llorando, bebiendo, comiendo y lamentándote. Sal de ese sofá, métete en la ducha y vístete con la ropa que mejor te sienta. Es hora de superar la ruptura y salir a la calle. Que sepan que has vuelto.

3 Sonríe. Aunque por dentro te estés muriendo de pena por tu relación rota, sonríe. Sonríe sin motivo, aunque seguro que también encuentras alguno. Está comprobado que tu estado de ánimo cambia si tú le obligas a ello. Y la mejor forma de obligar a tu estado de ánimo a levantarse es con una sonrisa.

4 Autoestima. Tienes que prepararte para volver al mundo. El mundo de la solteras es apasionante y divertido, pero te puede resultar duro si no pones en forma tu autoestima. Antes que ir al gimnasio, ejercita tu autoestima hasta que te vuelvas a querer y a gustar como antes.

5 Bienvenida al mundo. Ya estás lista para salir y descubrir todas esas cosas que te hacen feliz. Piensa que ahora que no tienes pareja tienes más tiempo para ti, para dedicarte a esas actividades que siempre has querido hacer y que no has podido por falta de tiempo. El tiempo es tuyo y lo que hagas con él es lo que te dará la felicidad.