Mujeres y hombres: el perro del hortelano

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El perro del hortelano ni come ni deja comer. En más de una ocasión hemos tenido un novio que se comportaba cual perro del hortelano y se trata de una situación que, además de confusión, genera infinitos problemas de pareja. Pero seamos honestas, ¿no hemos sido nosotras alguna vez también un auténtico perro del hortelano? Mujeres y hombres no encuentran explicaciones a ciertos comportamientos incoherentes de su pareja.

Ni contigo ni sin ti

El perro del hortelano se traduce muchas veces en un "ni contigo ni sin ti" que termina en una relación tormentosa donde ninguno de los miembros de la pareja encuentra su lugar. Esta actitud se observa tanto en los comienzos de la relación como en plena convivencia y la confusión que genera en el otro es difícil de asimilar. ¿Te aclaras?

A ver si te aclaras. Seguramente es la frase más repetida hacia esos perros del hortelano que dicen una cosa, pero hacen otra totalmente diferente, que juegan al despiste. Esos hombres que se proclaman seguros de sí mismos y que no son celosos, pero luego montan una discusión cuando su novia queda para tomar unas copas con un amigo de la universidad. Esas mujeres que afirman que necesitan tener su espacio, pero luego no pueden pasar un segundo sin su pareja. Esos hombres y esas mujeres son perros del hortelano.

Lamentablemente no tenemos un remedio para evitar convertirnos en un perro del hortelano en toda regla, ni siquiera tenemos el secreto para convivir con un perro del hortelano. Y es que, una vez más, debemos aclarar que el amor no se rige por la lógica, ni por la razón, ni por la coherencia. Solo sabemos a ciencia cierta que hay que tener cuidado con el perro.

Cuidado con el perro

Cuidado con el perro del hortelano porque desgasta el amor a una velocidad de vértigo. Si a una mujer ya le cuesta aceptar la inevitable transformación de su príncipe azul en sapo, es mucho más frustrante comprobar que su novio es un perro del hortelano, que donde dije digo, digo Diego y que ni contigo ni sin ti.

El ahora te adoro, pero al minuto te ignoro puede ser un ingrediente esencial de una relación tormentosa y temporal, pero nunca de una pareja estable. Esta actitud provoca una gran inseguridad en la persona que sufre los ataques del perro del hortelano y puede hacer que piense que no merece la pena. Y es que el perro del hortelano es un motivo más para romper una relación.

Si no podemos pedir coherencia en el amor, si tampoco podemos pedir una comunicación fluida en la pareja, solo nos queda recurrir a la confianza. Pero esa confianza puede verse mermada por los vaivenes del perro del hortelano. Sin saber a qué atenerse, sin saber si el perro te quiere, te utiliza o te necesita, puedes hacer dos cosas. Salir corriendo o quitarle el miedo, porque es miedo lo que tiene tu perro del hortelano.

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