Por qué no debes creer en el príncipe azul

La razón por la que no debes ilusionarte con los cuentos

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Muchas relaciones de pareja se terminan cuando uno de los dos se da cuenta de quién es realmente la persona que tiene al lado, cuando deja de idealizarla y descubre a una persona de carne y hueso con más defectos que virtudes. Esto pasa tanto en hombres como en mujeres, pero dejaremos que los hombres se las arreglen con el desamor y nos ocupamos de nosotras. Si te estás preguntando por qué no debes creer en el príncipe azul, te damos las respuestas.

Motivos para dejar de creer en el príncipe azul

El principal motivo para no creer en el príncipe azul es que no existe. Se trata de un animal mitológico que crearon hace mucho mucho tiempo los cuentistas para dejarnos a las niñas en una situación de búsqueda y frustración constante a lo largo de toda nuestra vida. Siempre animamos a perseguir los sueños, pero los sueños que puedan hacerse realidad, no los que están basados en una fantasía o en una mentira directamente.

Puede que estés pensando que no puede ser verdad, que el príncipe azul sí existe, que tú una vez encontraste a un maravilloso príncipe azul tan perfecto que casi dolía mirarle. Y nosotras te preguntamos, ¿dónde está ahora ese hombre ideal? Contigo no. Y el motivo de que desapareciera de tu vida no es otro que el no poder mantener su farsa durante mucho tiempo.

No te castigues buscando un prototipo de hombre que nunca aparecerá porque no existe. No te dejes engañar por los cuentos, pero tampoco por esos hombres que pretenden ser perfectos. Porque no lo son, los hombres no son perfectos como tú tampoco lo eres. Y aunque no eres perfecta, eres lo suficiente fuerte como para no necesitar que nadie te salve. Acaba con tus propios dragones porque el príncipe que venga seguramente será menos valiente y menos capaz que tú.

Donde ponemos príncipe azul podemos poner también protagonista de película romántica, que son los modernos príncipes. Tú puedes ser princesa o mendiga o lo que tú quieras ser, pero te podemos asegurar que la búsqueda del príncipe azul es tan infructuosa como intentar sacar agua del desierto. Elige bien las batallas que vas a librar y deja la búsqueda del príncipe azul bien cerrada entre las páginas de los cuentos infantiles.