Hacer un francés: una práctica sexual para disfrutar en pareja

Esta práctica puede ser fuente de placer para ella y para él/Hacer un francés: la práctica sexual con la que disfrutaréis ambos

Laura Sánchez

 hacer un francés

Nuestra curiosidad innata nos lleva a interesarnos por las más variadas prácticas sexuales con el fin de poner un poco de chispa a la relación de pareja. ¿Te has preguntado alguna vez de dónde viene la expresión hacer un francés?, ¿sabes lo que es hacer un francés? Como el objetivo es atesorar conocimientos en todos los ámbitos de la vida, hoy profundizamos en el tema y descubrimos cómo hacer un francés. ¿Te apuntas?

Qué es hacer un francés

Puedes hacer una tortilla francesa, te puedes despedir a la francesa y hasta puedes dar un beso francés. Las referencias al país galo aparecen en todos los ámbitos de la vida y también en la cama. ¿Sabes lo que es hacer un francés? Pues no es ni más ni menos que hacer una felación. Nos metemos de lleno en el sexo oral.

Parece que la expresión 'hacer un francés' surge en el siglo pasado cuando los burdeles en Francia gozaban de fama internacional por ser los mejores para disfrutar de una buena felación. La cosa tampoco tiene mucho misterio y la expresión se ha popularizado gracias al buen hacer de las prostitutas de la época. Hoy nosotras emulamos a las expertas, pero hay más.

Porque los tiempos cambian y el sexo oral es para todos. Y para todas, así que si en principio hacer un francés se refería únicamente a una felación, hoy se ha ampliado el término para hacer referencia también al cunilingus. Para que el francés sea fuente de placer para ella y para él.

Cómo hacer un francés

Hacer un francés

Aclarado el término, vamos a la práctica. ¿Cómo hacer un buen francés?

+ Lo primero es ponerle interés y ganas. Esto quiere decir que si el sexo oral no te motiva, será mejor que no lo hagas. En el sexo nunca tienes que hacer algo que no te guste solo por complacer a tu pareja, el sexo solo es válido si lo haces con ganas.

+ El francés es una de las prácticas preferidas por los hombres, y eso que su punto G no lo tienen precisamente en el pene. Por eso y porque solo de pensarlo ya les resulta excitante, tampoco tienes que ser una experta en sexo oral para que tu chico alucine. Así que no te presiones.

+ Lo que tienes que presionar (un poquito) es el tronco del pene. Agárralo con contundencia y lame desde la base recorriéndolo entero. Fíjate en sus reacciones. Le está gustando seguro.

+ La saliva juega un papel fundamental en el sexo oral. Si en los besos, una cantidad excesiva de saliva puede resultar desagradable, en el francés nunca está de más, ya que ayuda a la lubricación.

+ Si estás pensando si tienes que introducirte 'eso' en la boca, sí, si quieres hacer un buen francés. Nadie ha dicho que entera, eso depende del tamaño.

+ El secreto está en combinar la succión con los lametones y al mismo tiempo ayudarte con las manos para ejercer más presión en el pene.

+ ¡Avísame! A muchas personas les resulta desagradable el sabor del semen. Si es tu caso, no dudes en exigirle a tu chico que te avise antes de terminar.

¿Y mi francés? Las relaciones tanto amorosas como sexuales tienen que ser recíprocas porque el equilibrio es la clave de la felicidad. Buscando ese equilibrio, si tú le haces sexo oral a tu chico, tu chico también te debería hacer sexo oral a ti. La pregunta es, ¿antes o después? La respuesta es durante.

Una de las posturas sexuales más demandas entre las parejas es el 69, precisamente la única capaz de que ambos miembros de la pareja se puedan hacer un francés mutuamente. ¿Te animas?