Cómo mantener una piel sin brillos

Marta Valle

Las pieles grasas son las que suelen disponer una marcada tendencia a brillar más de la que cuenta, ya que esta anomalía es debida a determinadas segregaciones hormonales que terminan provocando, por otra parte, que el maquillaje empleado desaparezca de un modo excesivamente veloz. Aunque la tendencia más creciente a disponer de una epidermis brillante se da durante la etapa de la adolescencia, puede extenderse, por desgracia, a lo largo de nuestra vida, concentrándose especialmente tanto en la nariz como en la frente y las mejillas.

Causas más comunes de la aparición de brillos en la piel

Las fluctuaciones hormonales, que son muy proclives durante la adolescencia, resultan factores bastante comunes que provocan un exceso de actividad en las glándulas sebáceas. Los tratamientos hormonales tales como las píldoras anticonceptivas también pueden generar este tipo de anomalías en la producción de grasa dérmica. La etapa del embarazo –al igual que la menopausia- resulta, además, bastante recurrente a la hora de alterar los niveles de hormonas en nuestro organismo. Otras causas como la herencia genética o el estrés también suponen factores de riesgo para la aparición de dichos brillos cutáneos, pudiendo crearse de forma aislada o combinándose entre sí.

Si tenemos la piel grasa va a resultar enormemente complicado que logremos controlar completamente el brillo facial, sin embargo existen numerosos métodos a través de los cuales podemos mejorar esta manifestación de las fluctuaciones hormonales anómalas. Los productos específicos para este tipo de problemática tienden a mantener la piel limpia y a equilibrar o absorber –en algunos casos- las secreciones de lípidos. Aunque no está absolutamente demostrado, disponemos de muchos estudios que indican que una hidratación adecuada combinada con una dieta sana, a la par que equilibrada, pueden ayudarnos a mantener un cutis sano y libre de brillos.

En el caso del maquillaje, el producto más importante al que debemos prestar atención a la hora de evitar brillos en el rostro es la base. Este producto debe estar diseñado específicamente para este tipo de piel y ser mate. También podemos aplicar una crema para regular la grasa antes de proceder a maquillarnos, de forma que los efectos de la base se mantengan durante más tiempo.