Cómo prevenir las estrías: por una piel sin 'rayas'

Marta Valle

Las estrías son cicatrices que se generan cuando se produce un desgarro de la retícula elástica de la piel, que resulta la membrana que se encarga de garantizar la elasticidad de la piel. Esta membrana es bastante sensible y se daña con relativa sencillez cuando la dermis sufre alguna clase de distensión o de roce un tanto brusco o, por otro lado, se ve obligada a tensarse y contraerse rápidamente para adaptarse a dimensiones del cuerpo a las que no está habituada. Esto puede ocurrir en etapas de crecimiento intenso como pueda ser la adolescencia o durante un embarazo.

Formas de actuar para prevenir las estrías

Hay que tener en cuenta que las mujeres con piel seca tienen más probabilidades de sufrir estrías que aquellas que disponen de una dermis grasa, por lo que dada esta anomalía hay determinados periodos de la vida en los que se debe llevar un mayor cuidado a la hora de hidratar la zona. Como se ha mentado anteriormente, los periodos de crecimiento anormal como el embarazo o la adolescencia resultan momentos en los que cuidar esta tendencia. También durante las dietas adelgazantes, si son muy drásticas y hacen perder muchos kilos en un espacio corto de tiempo, es posible que se generen dichas estrías.

Para mantener hidratada la piel y que ésta no genere estrías, el agua va a resultar una ayuda fundamental. Para ello lo recomendable es tomar unos dos litros de agua que también pueden complementarse con la ingesta de infusiones como té verde o té de hierbas. Los vegetales y las frutas también contienen agua, especialmente el pepino, el apio, los pimientos frescos, las fresas, las naranjas o la sandía.

El deporte, por su parte, va a ayudarnos a mantener nuestra dermis elástica ya que tiende a mejorar la circulación sanguínea en nuestro organismo. Como beneficio adicional, la práctica de ejercicio físico impide que ganemos peso de forma excesiva y, por tanto, que se generen estrías de raíz. En el caso de las mujeres embarazadas, debemos consultar tanto con nuestro médico como con un monitor a la hora de seleccionar los movimientos más adecuados a dicha condición.