Dieta nórdica: Ideas para un menú semanal

Cómo seguir fácilmente la dieta de los escandinavos

Laura DD

El Menú semanal para dieta nórdica

Queremos vernos bien y se multiplican los tipos de dietas para hacer. Sin embargo, no todo lo que nos encontramos es bueno para nuestra salud y hay que estar muy bien informadas para saber qué dieta seguir y qué beneficios nos aporta.

Una de las recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la dieta nórdica. Recibe el nombre por los países de procedencia de los alimentos que la forman: Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia… En su menú semanal ropone alimentos como las verduras y el pescado.

El objetivo, como el de la dieta mediterránea, es comer de una forma equilibrada que aporte beneficios a la salud a corto y largo plazo. Entre ellos está la reducción de la obesidad, de las tasas de diabetes, el riesgo cardíaco o el del cáncer. Además, es perfecta para bajar de peso y reducir la tensión alta.

Cómo elaborar un menú semanal para seguir la dieta nórdica 

La dieta nórdica se caracteriza por ser muy rica en Omega 3 ya que cuenta con una gran abundancia de pescados azules como el salmón, la caballa o los arenques. Además de estar muy presentes las legumbres, los vegetales, los cereales, las semillas, los frutos secos y del bosque.

Así mismo, este tipo de dieta limita ciertos alimentos como la carne roja o los huevos (que recomienda comer excepcionalmente pero de buena calidad) y elimina otros como los alimentos procesados, las bebidas azucaradas, el alcohol o la comida rápida.

Otra de las características (esta es una de las grandes diferencias con la mediterránea) es que utiliza principalmente el aceite de canola o de colza. Es un aceite vegetal y muy refinado cuyo beneficio, sin embargo, ha sido muy cuestionado por la manera en la que se obtiene.

+ Menú para desayunos y meriendas 

Desayunos para la dieta nórdica

La dieta nórdica cuenta con el abundante uso de frutos secos como las nueces, de semillas y de frutos rojos (como los arándanos, las fresas, frambuesas y moras, que ayudan a bajar la presión y hacer flexibles los vasos sanguíneos).  Por tanto, incorporarlos a nuestro desayuno o merienda será la mejor idea, acompañándolo de lácteos orgánicos y bajos en grasa. 

Para variar, puedes optar por introducir fruta (que contienen vitaminas, minerales y antioxidantes) semillas o centeno, cebada o avena que son ricos en fibras.

+ Dieta nórdica en comidas y cenas

Para un primer plato, debe apostarse por legumbres como lentejas, alubias, garbanzos… En todas sus versiones. Ahora que llega el verano, en lugar de platos de cuchara, puedes elegir hacerlos en frío o en ensalada, por ejemplo.

Otros días de la semana introduce vegetales en este plato: brócoli, coliflor, ensalada de patata y pimientos, espinacas, sopas frías, menestras… Cuando estos no formen el primero, deberán ir de acompañamiento con el segundo: zanahorias, tomates, calabacín, espárragos, por ejemplo.

Vegetales para dieta nórdica

En lo que respecta al segundo, se debe apostar en abundancia por el pescado azul porque como hemos dicho antes, es muy protagonista en los países escandinavos. Aportará Omega 3 (excelente contra el colesterol y problemas del sistema circulatorio) a nuestro organismo. Hay tantas variedades como formas de hacerlo: salmón, el atún, los arenques, la caballa, sardinas, cazón, trucha, boquerón, etc. Al horno, a la plancha, al vapor, en vinagre, con tomate…

Además del acompañamiento de vegetales, puedes variar otros días con champiñones o setas. No te olvides de que puedes usar todo tipo de hierbas aromáticas para darle sabor a tus platos. Especialmente el eneldo, la cebolleta y el hinojo.

En esta dieta, se recomienda comer con moderación (pero no eliminar) las carnes (se dice que se reduzca la cantidad pero que se coma de mayor calidad), los huevos, el queso y el yogur.

Como postre será mejor que elijas algo de fruta, llena de fibra, agua, minerales y antioxidantes. Opta por la de temporada: fresas, sandías, piñas, melón o melocotón, por ejemplo. 

Recuerda que, a la hora de seguir alguna dieta, no puedes hacerla por tu cuenta sino que debes consultar con tu médico si es beneficiosa, en concreto, para tu salud. Ante cualquier duda, acude a él.