La dieta detox de la piña

Marta Valle

Dieta detox de la piña

La dieta de la piña es un régimen alimenticio detox que pivota esencialmente sobre la figura de esta fruta con el objetivo de elaborar un plan que consiga, en un espacio concreto de tiempo, lograr definir nuestro cuerpo con la pérdida de unos cuantos kilos.

Paralelamente a este efecto, esta rutina también resulta muy beneficiosa para limpiar de toxinas todos los órganos que conforman nuestro sistema digestivo. A priori, resulta un producto adecuado para dicha tarea dada su alta composición en fibra y su bajo aporte en calorías.

Cómo llevar a cabo la dieta detox de la piña

Aunque puedan realizar multitud de promesas, hay que llevar cuidado con las dietas detox dado que suelen ser sumamente restrictivas y, en algunos casos, la cantidad ingerida de los principales macronutrientes está muy limitada. Esta circunstancia puede dar lugar al tan temido efecto rebote, frustrando cualquier intento de adelgazamiento al que hayamos recurrido a través de este régimen. Dado el caso, quizá resulte más pertinente introducir la piña como alimento depurativo en una rutina alimentaria equilibrada.

El menú de la dieta detox quedaría como sigue: en el desayuno una infusión de raíz de jengibre y un par de rodajas de pìña; en la media mañana un yogur descremado y dos rodajas de piña; en la comida un pescado o una carne blanca a la plancha con dos rodajas de piña al natural; en la merienda repetimos las pautas de la media mañana, es decir, un yogur desnatado y dos rodajas de piña al natural; finalmente, en la cena, una ensalada mixta de vegetales, una crema de verduras o un filete de pechuga de pollo a la plancha y dos rodajas de piña al natural.

En caso de que nos asalte alguna duda acerca de la idoneidad de esta rutina detox de la piña, resulta recomendable acudir a un profesional de la nutrición con el objetivo de obtener unas directrices más adecuadas a nuestras necesidades. La pérdida de peso, aunque sea rápida, si resulta ineficaz por ceñirse a los líquidos y a la masa muscular redundará, en definitiva, en un tiempo perdido.