Dolor de estómago por intoxicación alimentaria: tipos y causas

Marta Valle

Las intoxicaciones alimentarias se producen a causa de la ingestión de alimentos que contienen microbios tales como bacterias dañinas para nuestro organismo o algún tipo de sustancia tóxica. Estas anomalías son más frecuentes de lo normal, especialmente las intoxicaciones leves, puesto que las bacterias responsables de su desarrollo pueden encontrarse en cualquier lugar, por lo que resulta muy sencillo que puedan contaminar algún producto que tengamos en casa durante varios días. Se trata de una patología que se suele materializar en forma de diarreas o de dolores agudos en la zona abdominal.

Tipos de intoxicaciones alimentarias que podemos padecer

El botulismo es una de las intoxicaciones alimentarias menos frecuentes y, sin embargo, más graves que existen. Puede entrar en nuestro organismo a través de heridas o pueden vivir en latas de comida que hayan sido golpeadas, perforadas o hinchadas y se caracteriza por la presencia de síntomas como dolores abdominales muy fuertes, vómitos, diarreas, visión doble, dificultad para respirar y náuseas. Otra intoxicación alimentaria, esta vez más común, es la gastroenteritis bacteriana, especialmente en las estaciones veraniegas puesto que los alimentos tienden a descomponerse de forma más rápida. Productos como los alimentos congelados, la leche, la mayonesa, los pescados, las verduras, las frutas o los huevos mal cocidos son los principales responsables de esta enfermedad.

La intoxicación por consumo de pescado es otra de las patologías más habituales de este tipo. Dentro de esta anomalía, podemos encontrarnos con la intoxicación por cigatera, causada normalmente por la ingesta de grandes peces provenientes de aguas tropicales como el mero, la cubera roja o la perca, y con la intoxicación por escombroides, propia de pescados de carne oscura como el bonito, la caballa o el atún. También la intoxicación por marisco suele ser un clásico en las consultas médicas, provocada por la excesiva exposición de las capturas al aire libre, sin haber estado refrigeradas ni congeladas.

Podríamos hablar de la salmonelosis como la intoxicación alimentaria más común y, por tanto, conocida. Provocada por la bacteria salmonella, es capaz de generar síntomas como el dolor abdominal, la diarrea y la fiebre entre ocho y setenta y dos horas después de haber ingerido el alimento contaminado. Los huevos o las carnes rojas son vehículos habituales de esta enfermedad.