Dolor de estómago por rigidez abdominal

Marta Valle

Rigidez en el estómago

La rigidez abdominal supone una tensión extraordinaria localizada en el área ventral y que es posible detectar cuando tocamos o presionamos directamente el abdomen. En muchas ocasiones esta sensación de rigidez aparece provocada por la presencia de otra dolencia totalmente diferente. Cuando padecemos mucho dolor en este área, es posible que el abdomen reaccione poniéndose rígido como una medida de protección adicional. Dado el caso, habremos de acudir a un médico que pueda realizar la exploración física pertinente y, por tanto, un diagnóstico certero de las molestias que nos están afectando.

Factores que desencadenan la rigidez en el estómago

En el transcurso de estados infecciosos, especialmente durante el padecimiento de fiebre tifoidea, pueden generarse miositis que, a su vez, producen episodios de una intensa rigidez en el área del abdomen. En los casos de afecciones relacionadas con la triquinosis también se ha observado una marcada tendencia a que se presente este síntoma de forma muy palmaria. De la misma forma, es posible la presencia de contracciones y rigidez abdominal en patologías como el tétanos o la meningitis. Otras anomalías que pueden aparecer acompañadas de esta sintomatología son la apendicitis, la peritonitis, una perforación gastrointestinal, la colecistitis o el absceso intraabdominal.

La rigidez abdominal, por otra parte, puede presentarse de forma habitual junto a otros síntomas, y siempre dependiendo de la afección que estemos sufriendo, como un intenso dolor, náuseas, inflamación, vómitos y sensibilidad en la zona del abdomen. Debemos tener en cuenta que habremos de acudir urgentemente a una consulta médica siempre y cuando la rigidez abdominal se desarrolle de forma involuntaria. La inmediatez con la que algunos de estos casos deben ser tratados se debe a la existencia de una alta probabilidad de que se necesite una intervención quirúrgica.

Una vez en la consulta, el médico podrá proceder a realizar el diagnóstico preciso a través de numerosos métodos. Entre ellos se puede incluir una colonoscopia, un examen coprológico, un lavado peritoneal, un examen de orina, una radiografía de tórax, una gastroscopia, una radiografía del abdomen, un estudio estomacal mediante el empleo de bario o un simple análisis de sangre. A través de estos procesos, resultará más eficiente la prescripción de un tratamiento adecuado al caso que presentemos.