Dolor en el lado izquierdo del estómago: a qué se debe

Alimentación, estrés o ejercicio físico pueden ser la causa de su aparición

Marta Valle

El dolor estomacal en el lado izquierdo suele ser descrito como una anomalía que se desarrolla en forma de ardor y molestia tanto sorda como punzante. Lo más habitual es que esta dolencia se presente a modo de síntoma de una patología más grave, por lo que habremos de tener en cuenta todas las manifestaciones dolorosas que puedan aparecer paralelamente en nuestro organismo. La causa de la aparición de esta disfunción no tiene por qué ser única, sino que puede ser debido a diversos factores como la alimentación, el estrés o el ejercicio físico.

Causas de la aparición de un dolor de estómago en el lado izquierdo

Por norma general, la intolerancia a cualquier comida que hayamos realizado a lo largo del día suele producir dolor en el lado izquierdo del estómago, dado que la mayor parte de la sintomatología parte del colon. Si padecemos un proceso relacionado con una enfermedad ulcerosa es posible que las molestias se manifiesten en el lado izquierdo del abdomen una vez hayamos acabado de comer. Claro que esta materialización del dolor va a depender siempre de la zona concreta donde se haya generado la infección.

La raíz del dolor en el lado izquierdo del estómago también puede hallarse en patologías más severas y complejas de tratar. Tal es el caso de la pancreatitis, enfermedad que, aparte de la molestia mentada, puede aparecer acompañada de síntomas tales como náuseas, vómitos y fiebre. La progresión del dolor suele partir de la parte superior de la zona abdominal hacia los lados, por lo que no resulta extraño que incida especialmente, en algunos casos, en el lado izquierdo.

Por otro lado, las obstrucciones en el colon o en el intestino delgado -dolencias que impiden el correcto flujo de alimentos y líquidos- pueden causas dolores intermitentes en el lado izquierdo del estómago, así como infecciones de la zona tales como la diveritculitis, condición en la cual existe una inflamación de pequeñas bolsas presentes en el tracto intestinal. Lo más seguro y pertinente, dado algunos de estos casos, redunda en la consulta a nuestro médico de confianza para poder establecer un diagnóstico preciso.