Dolor de estómago por ansiedad: no dejes que los nervios te coman

Marta Valle

Cuando padecemos un episodio de ansiedad, es posible que éste se traslade al estómago provocando diversos estados anómalos que pueden abarcar desde las simples molestias en la zona abdominal hasta las náuseas o, incluso, en sus derivaciones más alarmantes es posible la generación de una patología como la gastritis.

El padecimiento de un ataque de ansiedad puede sobrevenirnos por una multitud de factores, normalmente en situaciones ante las que nos encontremos aterradas ya sea en un ámbito laboral, familiar u ocioso. Si estos trastornos se repiten con mucha frecuencia es posible que los dolores de estómago pueden llegar a ser insoportables.

La ansiedad como factor generador de dolores de estómago

Normalmente, cuando nos enfrentamos a situaciones que nos producen miedo o que nos hacen sentirnos amenazadas, nuestro cuerpo se prepara de un modo específico. Es lo que técnicamente se denomina como reacción de lucha o huida ante una situación amenazante. Cuando incurrimos en dicho estado, nuestro organismo comienza a liberar más adrenalina de la habitual, el corazón bombea sangre más rápidamente y las funciones estomacales se paralizan. Todos ellos son mecanismos de respuestas ante una situación que nuestro cerebro percibe como alarmante, y la razón de su desencadenamiento es la ansiedad que sentimos ante el miedo a dicha amenaza.

Cuando sufrimos un trastorno de ansiedad, esta sensación de amenaza es continua, por lo que las reacciones ante ese miedo se hacen frecuentes llegando hasta el punto de ocasionar dolores intensos y constantes en el abdomen, vómitos y molestias en el área de la laringe. Las funciones estomacales, en concreto, se paralizan porque el organismo pretende ahorrar energías para emplearlas en la defensa o en la huida con tal de sobrevivir a la amenaza.

Para trata esta disfunción debemos, ante todo, buscar ayuda en un psicólogo que nos pueda asesorar la mejor vía para superar el trastorno de ansiedad. En lo que respecta a las gastritis provocadas por esta anomalía, podemos seguir unos pequeños consejos que nos ayuden a evitar dolores muy intensos: evitar el alcohol y el tabaco, no ingerir alimentos cuando notemos sensación de náuseas o tomar productos que no supongan digestiones difíciles tales como pescados, en detrimento de las grasas animales.