Dolor en el pecho por ansiedad: no tengas miedo

Uno de los síntomas más comunes de la ansiedad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Como estamos aprendiendo a manejar la ansiedad, tenemos que estar preparadas para cualquier sorpresa, que llegará en forma de síntomas alarmantes o de reacciones inesperadas por la ansiedad. Uno de los síntomas que más temor nos producen es el dolor en el pecho.

Antes de adentrarnos en las causas de ese dolor en el pecho producido por la ansiedad, debemos estar seguras de que es ansiedad y no otro problema. Así que ante la primera molestia en el pecho, hay que acudir al médico. Una vez descartado cualquier otro problema, ya podemos centrarnos en combatir esa ansiedad.

Causas del dolor en el pecho

A veces lo notamos poco antes de sufrir una crisis de ansiedad pero, otras veces, nos ocurre en cualquier momento, en cualquier lugar y tal como ha llegado se va. Se trata de una molestia en el pecho cuya intensidad puede variar. Puede ser un dolor intenso, puede ser intermitente o continuo, puede ser una sensación de opresión o pueden ser pinchazos o sacudidas en el pecho.

En cualquier caso, la ansiedad va ligada a las molestias en el pecho. Hay varias causas para este dolor en el pecho. Una de ellas es la tensión muscular que se produce con la ansiedad. Y es que entre los muchos dolores musculares producto de la ansiedad, el dolor en el pecho puede ser uno de ellos.

Otra de las causas del dolor en el pecho es la respiración inadecuada. Sabemos bien que la ansiedad dificulta la respiración, que respiramos más rápido, que nos falta el aire y eso puede producir molestias en el pecho. Si observamos las causas del dolor en el pecho, podemos entender que se trata de un síntoma de la ansiedad que no reviste gravedad.

Quitar el miedo al dolor en el pecho

Sin embargo, aunque sabemos que ese dolor en el pecho no es peligroso, no podemos evitar sentir miedo cuando aparece. Siempre nos ponemos en lo peor y creemos que se trata de un ataque al corazón o algún otro problema cardiaco. El miedo a morir es muy frecuente en los casos de ansiedad y el problema es que en los momentos de más ansiedad, lo último que se nos ocurre es racionalizar la situación.

Una vez más, debemos intentar poner un toque de cordura en esta situación de nervios, porque asustarnos por ese dolor en el pecho lo único que va a hacer es aumentar la ansiedad y, probablemente, desencadenar una crisis de ansiedad. Como estamos en un momento en el que no podemos pensar con claridad, lo mejor que podemos hacer es respirar.

Siempre insistimos en la importancia de aprender a respirar para combatir la ansiedad. Cuando dominemos la técnica de la respiración profunda, podremos utilizarla sin demasiado esfuerzo en cuanto notemos los primeros síntomas de ansiedad. Respirar bien, de forma tranquila, profunda y consciente, puede evitarnos muchos malos momentos por ansiedad.