Adelgazar por ansiedad: descubre sus riesgos para la salud

¿Por qué la ansiedad provoca pérdida de peso?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Una de las consecuencias más visibles de los trastornos de ansiedad es el cambio de peso. Aunque muchas personas experimentan un deseo incontrolable de comer y se atiborran de comida en los momentos de ansiedad, con el consiguiente aumento de peso, muchas otras experimentan una repentina pérdida de peso.

Aunque a nosotras nos gusta siempre encontrar el lado positivo de cada situación, adelgazar por la ansiedad no podemos considerarlo como una ventaja de la ansiedad, sino todo lo contrario. Porque perder peso a consecuencia de un trastorno de ansiedad conlleva graves riesgos para la salud.

Por qué adelgazamos con la ansiedad

En los periodos de estés y ansiedad, cuando el trastorno aún no ha llegado a paralizarnos, es normal que tengamos una actividad frenética que nos haga quemar más calorías de las habituales. Este es uno de los motivos por lo que podemos adelgazar con la ansiedad, aunque lo cierto es que no estamos ante uno de los métodos de adelgazamiento más saludables.

Otro motivo que puede hacernos bajar de peso por la ansiedad es la falta de apetito. Sin necesidad de que estemos más activas, los nervios, la tensión y la preocupación pueden hacer que no tengamos ganas de comer. Además, cuando sufrimos un trastorno de ansiedad es frecuente que no sigamos las rutinas diarias habituales, con lo que podemos saltarnos algunas comidas o pensar que no tenemos tiempo ni para comer.

Uno de los síntomas de la ansiedad son las molestias estomacales, el ardor de estómago o la pesadez. Eso puede hacer que comamos cada vez menos cantidad por no sufrir este tipo de molestias. Además, algunos medicamentos que se incluyen en el tratamiento farmacológico para la ansiedad pueden producir pérdida de peso.

Riesgos de adelgazar por la ansiedad

Aunque la gran mayoría de las mujeres, las que padecen ansiedad y las que no, desean adelgazar unos kilos sin esfuerzo, podemos afirmar sin lugar a dudas, que la pérdida de peso producida por la ansiedad no es la dieta que están buscando. Son muchos los riesgos para salud de esta pérdida de peso que además está muy relacionada con la depresión y con la falta de motivaciones.

La ansiedad no solo provoca la pérdida de peso, sino también la pérdida de masa muscular, con los riesgos que ello conlleva de falta de movilidad, de fracturas y de pérdida de energía y vitalidad. Algo que debemos evitar a toda costa cuando estamos ante un trastorno de ansiedad, ya que vamos a necesitar toda la fuerza posible.

Además, adelgazar por ansiedad va aparejado a un debilitamiento del sistema inmunitario, con las defensas debilitadas y, por lo tanto, somos más vulnerables a las infecciones. En todo caso, conviene advertir que la visita al médico es obligada en esta situación de adelgazamiento por ansiedad para descartar cualquier otra enfermedad.