El insomnio como síntoma y consecuencia de la ansiedad

Qué es el insomnio por ansiedad, causas, tipos y tratamiento

Laura Ruiz Mitjana

¿La ansiedad no te deja descansar? Son muchas las personas que experimentan problemas al dormir debido a la ansiedad, y es muy recomendable saber cómo surge esta falta de sueño, cuáles son sus síntomas o cómo se puede tratar para mejorar la calidad de vida. En Diario Femenino hablamos del insomnio como síntoma y consecuencia de la ansiedad, ¿te animas a descubrir cómo combatirlo? 

¿Qué es realmente el insomnio?

La falta de sueño es considerada un problema mundial que reduce notablemente nuestra calidad de vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que el 40% de la población presenta o presentará, en algún momento de su vida, insomnio. Además, según la Sociedad Española del Sueño (SES) el insomnio es el trastorno de sueño más frecuente en la población general.

Pero, ¿qué es realmente el insomnio? Este se define, según el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales) como una predominante insatisfacción por la cantidad o la calidad del sueño, asociada a uno (o más) de los siguientes síntomas:

+ Dificultad para iniciar el sueño. En el caso de los niños, esto se puede poner de manifiesto por la dificultad para iniciar el sueño sin la intervención del cuidador).

+ Dificultad para mantener el sueño, que se caracteriza por: despertares frecuentes o problemas para volver a conciliar el sueño después de despertar.

+ Despertar pronto por la mañana con incapacidad para volver a dormir.

Cuando el insomnio aparece debido a la ansiedad, o a un trastorno de ansiedad, entonces hablamos de insomnio por ansiedad. La ansiedad, por su parte, es un estado mental y del organismo caracterizado por una gran sensación de inquietud interna, una intensa excitación y una gran sensación de inseguridad.

Insomnio por ansiedad: ¿qué es?

Según un artículo (2000) de José Antonio Lozano, la falta de sueño o insomnio es un trastorno muy frecuente, que obedece a causas diversas como el estrés o los factores ambientales y/o emocionales. En el caso de la ansiedad o angustia, hablamos de un estado de intranquilidad que suele acompañar, aunque no siempre, a ciertas enfermedades agudas. Ambos trastornos o síntomas es frecuente que aparezcan a la vez, y entonces hablamos del insomnio por ansiedad.

El insomnio por ansiedad aparece justamente por esta sensación de angustia, tensión, inquietud motora y/o mental, además de intranquilidad y fatiga, que no nos deja dormir por las noches. Así, la ansiedad misma puede originar dificultades para conciliar el sueño (insomnio de inicio), para mantenerlo (insomnio de mantenimiento) o para dormir hasta la hora que deseamos (cuando nos despertamos de forma muy precoz y ya no podemos dormir más, en el insomnio terminal).

Sin embargo, lo más frecuente es que la ansiedad cause el insomnio de inicio, ya que ese estado de hiperactivación propio de la ansiedad, sumado a las preocupaciones a las que les damos vueltas al acostarnos, harían que nos costase tanto dormir.

¿Cómo aparece el insomnio por ansiedad?

Hemos de pensar que el insomnio surge por diferentes causas, pero que, cuando surge por la ansiedad, este se activa por una serie de mecanismos, sobre todo relacionados con el pensamiento.

Cuando sufrimos ansiedad, sufrimos una serie de síntomas característicos de la misma, tanto a nivel conductual, emocional o psicológico y fisiológico. Todos estos síntomas pueden contribuir, de una forma u otra, a que nos cueste mucho dormirnos por la noche.

+ Preocupaciones o pensamientos recurrentes en la ansiedad

Retomando el punto de los pensamientos, sabemos que las personas con ansiedad tienden a rumiar mucho, a anticiparse al futuro (normalmente, de forma negativa) y a darle vueltas a las preocupaciones.

Si esto lo hacemos justo al irnos a dormir, será muy difícil que consigamos conciliar el sueño. Y si esta rutina se va repitiendo en el tiempo, adquiriremos el "mal" hábito de darle vueltas a todo cada noche, y nuestra mente asociará la cama con la dificultad para dormirnos.

Para romper con este círculo, será recomendable empezar a practicar algunas técnicas de parada de pensamiento que nos permitan desconectar de esos pensamientos en bucle. También son beneficiosas las técnicas de relajación, respiración y visualización, a través de las cuales podemos reducir los niveles de activación que nos origina la ansiedad, así como los pensamientos obsesivos o recurrentes.

+ Sobreactivación del organismo (vs. estado de relajación)

Por otro lado, la ansiedad también origina síntomas fisiológicos que pueden estar en la base de nuestro insomnio. Estos síntomas sobreactivan nuestro sistema nervioso simpático, que hace que nos sintamos tensas, nerviosas y con una gran inquietud interna. Esto, a su vez, dificultaría el sueño, porque la activación o la ansiedad es la respuesta antagónica a un estado de relajación, estado que facilita el sueño.

Así, al no sentirnos relajadas, tendremos dificultades para dormirnos (insomnio de inicio o de conciliación), para mantenerlo durante la noche (insomnio de mantenimiento) o para mantenerlo hasta la hora deseada, despertándonos antes de la hora y sin capacidad para volvernos a dormir (insomnio terminal).

Los síntomas más comunes del insomnio por ansiedad

Así, en el insomnio por ansiedad, aparecen tanto los síntomas propios del insomnio como aquellos relacionados con la ansiedad.

Asociados a la ansiedad encontramos:

- Tensión.

- Fatiga.

- Inquietud.

- Pensamientos recurrentes u obsesivos (entrar en “bucle mental”).

- Preocupaciones.

- Nerviosismo.

Y asociados al propio insomnio:

- Dificultad o incapacidad para conciliar el sueño o mantenerlo.

- Despertares frecuentes durante la noche.

- Sensación de no descansar bien (levantarse cansada por las mañanas).

Tratamiento del insomnio por ansiedad

El tratamiento del insomnio por ansiedad pasa por tratar la ansiedad de base. Existen diferentes técnicas beneficiosas para reducir los niveles de ansiedad: técnicas de relajación, de respiración, mindfulness, seguir unos hábitos de vida saludable, la reestructuración cognitiva para modificar los pensamientos ansiógenos, etc.

Sin embargo, también podemos tratar el insomnio, ya que a veces al resolverse éste también se resuelve la ansiedad (o por lo menos, ésta disminuye). ¿Por qué? Porque cuando tenemos ansiedad y no podemos dormir, la ansiedad aumenta, y si conseguimos dormir mejor, la ansiedad también mejora.

Según el artículo de Lozano (2000) ya citado, en el tratamiento del insomnio, las medidas terapéuticas generales van encaminadas a disminuir la ansiedad del paciente ante el problema y a instaurar hábitos de sueño o regulares (higiene del sueño).

Estos hábitos incluyen una buena relación con el profesional, un horario regular para acostarse y despertarse, evitar leer o permanecer en la cama si el sueño no aparece antes de 30 minutos, ejercicio físico regular (pero no justo antes de acostarse) y psicoterapia. Por otro lado, también es importante disminuir el abuso de alcohol y otras drogas. A nivel farmacológico se suelen emplear ansiolíticos cuando sea necesario, siempre bajo prescripción médica

Si padeces insomnio por ansiedad, es probable que hayas notado cómo tu funcionamiento diario se está viendo afectado, además de tu bienestar emocional. El descanso resulta imprescindible para funcionar en nuestro día a día y para sentirnos bien.

Piensa que cuantas más vueltas le des al tema sin pedir ayuda, más probabilidad hay de que el problema se mantenga, porque los niveles de ansiedad aumentarán y con ellos, el insomnio. Es como un círculo vicioso; cuanto más pienses en tu ansiedad, más te costará dormir, y eso aumentará a su vez tus niveles de ansiedad.

Por eso es importante, primero de todo, identificar qué nos está causando esa ansiedad para poder atender a su causa y, poco a poco, aprender a gestionar nuestra ansiedad, ya sea a través del deporte, la meditación u otras técnicas como la relajación. Y sobre todo, si sentimos que solas no podemos, pedir ayuda profesional.

Y tú, ¿alguna vez has tenido o tienes insomnio como síntoma o consecuencia de la ansiedad? ¿te ha servido de ayuda el tratamiento indicado? ¡Te leemos en comentarios! 

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association. Diagnostic and statistical manual of mental disorders: 5.ª ed. (DSM-5). (2013). Arlington (VA), Washington, DC: American Psychiatric Association.
  • Lozano, J.A. (2000). El insomnio y la ansiedad. Medidas terapéuticas y tratamiento farmacológico. Offarm, 19(2).
  • Manrique, J.J. (2011). Higiene del sueño, 39(3), 49-51.
  • Ministerio de Sanidad y Política Solical. (2009). Guía de Práctica Clínica para el Manejo de Pacientes con Insomnio en Atención Primaria. Madrid: Ministerio de Ciencia e Innovación.

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