Cómo tratar el insomnio derivado de la depresión

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El insomnio como síntoma de la depresión

Por ser la depresión un trastorno psicológico, tanto sus casusas, como sus consecuencias son a veces difíciles de delimitar. Es el caso de la tristeza, por ejemplo, que en ocasiones aparece como una causa de depresión, otras veces como un síntoma, y otras más como una consecuencia de la depresión.

Algo parecido puede decirse de la ansiedad y de la angustia, pero también del insomnio, que aparece inevitablemente ligado a la depresión, bien como causa, bien como consecuencia. Como nos preocupa el insomnio relacionado con la depresión, queremos conocer mejor en qué consiste esta relación.

Insomnio y depresión

Es cierto que el insomnio no es la única alteración del sueño que puede presentarse en una depresión. Hay personas que sufren hipersomnia, esto es, dormir en exceso cuando están atravesando trastorno emocional de este tipo. Sin embargo, casi un 70% de las personas con depresión sufren también insomnio y la mayoría de las veces no encuentran un tratamiento combinado para ambos problemas.

Porque da lo mismo que el insomnio sea una causa o una consecuencia de la depresión; da igual que el trastorno del sueño sea un mero síntoma del trastorno emocional. Lo que importa es que muchos tratamientos para la depresión dejan de lado el tratamiento del insomnio y una vez superada la depresión, corren el riesgo de una recaída por no haber solucionado el insomnio.

Y es que el insomnio puede afectar muy negativamente a la vida diaria de cualquier persona, así que nos imaginamos los efectos que puede acarrear para una persona con una calidad de vida ya mermada por la depresión. El insomnio aumenta la tristeza, la angustia y la fatiga, por lo que no es extraño que muchas personas que sufren de insomnio acaben sufriendo una depresión.

Tratamiento del insomnio y la depresión

Lo cierto es que encontramos una dificultad en cuanto al tratamiento de la depresión y el insomnio. Y es que generalmente, lo que se trata es cada uno de los problemas por separado con fármacos que pueden ser efectivos para la depresión pero contraproducentes para el insomnio, y viceversa.

Como no debemos jugar a ser médicos, no podemos interferir en los tratamientos farmacológicos, pero sí que podemos ser más conscientes de todas aquellas acciones que podemos hacer por nosotras mismas para mejorar nuestra salud y superar la depresión más rápido. En el insomnio como síntoma de la depresión, se impone un cambio de hábitos.

A veces nos olvidamos de los gestos más sencillos y lógicos porque nos ponemos en manos de los fármacos por completo. Una idea que hay que desechar cuanto antes y buscar soluciones de apoyo a los medicamentos. El insomnio y la depresión necesitan horarios regulares de comidas y cenas, alimentación baja en grasas y azúcares, reducción de las bebidas excitantes y practicar algo de ejercicio físico. Porque superar la depresión y el insomnio también está en nuestra mano.