Falta de concentración por ansiedad: cómo recuperar la atención de nuevo

La ansiedad viene acompañada de numerosos síntomas físicos y psíquicos

Laura Sánchez
Laura Sánchez Especialista en interpretación de sueños

Cuando hablamos de los síntomas de ansiedad solemos referirnos a esas reacciones físicas puntuales que son bastante molestas como la dificultad para respirar, los mareos, la sudoración excesiva o los temblores. Pero la ansiedad se manifiesta con otros síntomas, más persistentes y que reducen tu calidad de vida. Uno de ellos es la falta de concentración por ansiedad. Te ayudamos a centrarte de nuevo y a recuperar la atención.

La falta de concentración como síntoma de ansiedad

La concentración es la capacidad de poner nuestra atención en un estímulo concreto o en una acción concreta. Esto lo necesitamos para estudiar, para trabajar, para ver una película, para leer una novela o incluso para seguir una conversación con un amigo. Y no siempre la tenemos, ¿verdad? Especialmente cuando estamos sufriendo un trastorno de ansiedad.

Porque la ansiedad pone nuestro foco de atención en todo y en nada a la vez. La mente se convierte en una madeja llena de nudos que parecen imposible deshacer. Y esa madeja de preocupaciones, de problemas reales o irreales, de pensamientos negativos, de pensamientos distorsionados o de obsesiones abarca toda la cabeza y no nos deja pensar con claridad. Todo está difuminado, excepto el miedo, la angustia o el cansancio. Y así es imposible concentrarse.

Las consecuencias de la falta de concentración por ansiedad varían, pero desde luego podemos llegar a perder nuestro trabajo, así que hay tomárselo en serio. No es un síntoma más de la ansiedad, la falta de concentración puede convertir nuestra vida en un infierno y puede crearnos más problemas de los que tenemos.

Consejos para recuperar la concentración

Es tentador pensar que no podemos hacer nada frente a la falta de concentración mientras sigamos con el trastorno de ansiedad. Pero no es así. Hay algunas cosas que podemos hacer para enfocarnos en lo que nos interesa y así de paso reducimos la ansiedad. Seguro que alguno de estos consejos te resulta útil.

+ Mindfulness para calmar la ansiedad y recuperar la concentración

Como la ansiedad genera una enorme cantidad de pensamientos y la mayoría de ellos son improductivos o negativos, puedes recurrir al Mindfulness. Sí, es una práctica que está muy de moda pero que lleva milenios funcionando para superar la falta de concentración.

Precisamente el Mindfulness consiste en focalizar tu atención en el aquí y el ahora. En lo que está ocurriendo ahora mismo sin considerar nada más. Puede que en principio pienses que no te sirve a la hora de estudiar para ese examen, pero lo cierto es que sí. Porque se ha comprobado científicamente que practicar Mindfulness regularmente transforma la corteza cerebral estimulando las zonas que se ocupan del aprendizaje, la memoria y la concentración.

+ La técnica del Pomodoro para la concentración

Si buscas un truco más rápido y más tangible, puedes probar con la técnica del Pomodoro. ¿Sabes lo que es? Seguramente habrás vistos esos tomates con temporizador para controlar el tiempo de cocción de los alimentos. O tal vez los has visto en forma de huevo o de otra cosa. En realidad, da igual el formato que tengan porque incluso lo puedes instalar en el ordenador.

La técnica de Pomodoro lo que hace es ayudarte a gestionar tu tiempo. En franjas de 25 minutos, por ejemplo, puedes ir estudiando o trabajando más concentrada sabiendo que pasado ese tiempo puedes descansar un momento. ¿Qué son 25 minutos? Seguro que puedes mantener la atención lo que dure el Pomodoro. Y cuando veas que te concentras bien esos 25 minutos puedes subir el tiempo.

+ Atención a las distracciones que te roban la concentración

Trabajar o estudiar mientras te llegan las notificaciones al escritorio o al móvil no es la mejor técnica para nadie, pero menos si tienes problemas para concentrarte. Cuando necesites concentrarte elimina los posibles distractores. Puedes tener el móvil en silencio y desactivar las notificaciones de escritorio.

Si no puedes aguantar toda la jornada sin entrar en redes sociales, hazlo solo en los momentos que reservas para descansar o dedica un tiempo limitado para hacerlo. El resto del tiempo focaliza tu atención en lo que estás haciendo.

+ Desconecta para conectar

La ansiedad te deja cansada, agotada y exhausta y lo cierto es que no somos máquinas. La ansiedad llena la cabeza de tantas preocupaciones y tantos agobios que es normal que no puedas concentrarte. Nadie soporta tanta carga mental sin repercusiones, así que el mejor consejo que te pueden dar es el de descansar frecuentemente.

Como ya sabes, todo vuelve a funcionar si lo desconectas un momento. Y eso también funciona contigo. Desconecta, haz algo que te guste o que te apasione y pon todos tus sentidos en disfrutarlo. Es la mejor formar de conectar y de recuperar la concentración.

¿Qué técnicas utilizas tú para recuperar y fortalecer la concentración? ¡Compártelas con otras lectoras en los comentarios! 

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