Diferencias entre fobia y miedo: ¿sufres ansiedad o una emoción básica?

Cómo diferenciar un trastorno psicológico de una respuesta primaria

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Claves para distinguir la fobia del miedo

¿A qué le tienes miedo? Podemos tener miedo de muchas cosas, incluso ese miedo general a la incertidumbre en la que vivimos. Ese miedo puede generar un trastorno de ansiedad y también puede provocar más de una fobia. Ansiedad, miedo y fobia están muy relacionados pero no son lo mismo. Como la ansiedad es ya una vieja conocida, vamos a centrarnos en las diferencias entre fobia y miedo, ¿sufres ansiedad o una emoción básica? ¡Vamos a verlo! 

Qué es el miedo

El miedo es una emoción. Una emoción básica y primaria, muy útil y adaptativa. Se trata de la respuesta de nuestro organismo ante una situación de peligro que nos permite reaccionar con las dos herramientas más habituales: o luchar o huir.

Es cierto que a veces tenemos un miedo inmotivado, a veces lo adquirimos por aprendizaje o por el contexto social. También es cierto que otras veces el miedo responde a mecanismos adaptativos que hoy en día no nos sirven de mucho. Pero sobre todo el miedo te hace reaccionar. El miedo te activa, al igual que esa ansiedad positiva cuando aún no se te ha ido de las manos.

El miedo o los miedos también se pueden vencer. Tú misma puedes proponerte superar algunos de tus miedos y lograrlo. Pongamos por ejemplo que tienes miedo a volar o, más bien, a viajar en avión. Pero quieres superar tu miedo porque te gusta viajar y conocer nuevos lugares así que, con miedo y todo, te subes a ese avión.

Tal vez necesites tomarte una pastilla, tal vez tengas que practicar técnicas de relajación o ejercicios de respiración. Tal vez tengas que agarrar bien fuerte la mano de tu acompañante porque tienes miedo. Pero el miedo no te impide subirte a ese avión

¿En qué se diferencia el miedo de la fobia?

Las diferencias entre el miedo y la fobia

Y con este ejemplo puedes empezar a comprender las diferencias entre el miedo y la fobia. Porque si te has subido a ese avión es que tienes miedo. Sin embargo, si cancelas el viaje, si evitas pasar por la experiencia de volar, es porque sufres una fobia.

Una fobia no es una emoción, como el miedo. Tampoco es una respuesta adaptativa y útil, sino un trastorno psicológico. La fobia deriva del miedo, pero aquí ya has llegado a varios grados más en la escala del miedo hasta convertirlo en irracional y desmedido. Ya no te debates entre las reacciones de luchar o huir, con la fobia solo cabe la huida, la evitación.

Si el miedo puede llegar a ser útil porque te previene de un peligro y te predispone a hacerle frente, la fobia es del todo inútil porque te bloquea. Además no hay ningún peligro real, es un peligro formado por un pensamiento distorsionado que puede llegar a ser obsesivo. Y aquí nos encontramos de nuevo con la ansiedad, una ansiedad que ya se ha desbocado y que deja de ser una respuesta natural para convertirse en tu verdadero enemigo.

El miedo es una estrategia para protegerte, la fobia te destruye. Porque si bien cuando tienes miedo intentas superarlo, cuando sufres una fobia acabas por evitar todo lo relacionado con ese estímulo. Ya hemos visto en nuestro diccionario de fobias cómo algunas de ellas pueden llegar a aislarte socialmente.

La fobia es limitante, mientras que el miedo, si lo gestionas bien, te engrandece, te demuestra que eres más valiente de lo que piensas, que eres más capaz. Un miedo es un reto, una fobia es un límite autoimpuesto. De ahí que siempre insistimos en la necesidad de tratar las fobias a través de una terapia psicológica, porque por ti misma no vas a lograrlo.


¿Tienes miedo o fobia? Si es miedo, puedes superarte a ti misma. Si es una fobia, busca ayuda para vencerla.