Miedo a hacer un test o un examen: la testofobia y sus consecuencias

La ansiedad que puede producirte un examen

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Todo lo que debes saber sobre la testofobia o miedo a los exámenes

Las fobias situacionales surgen ante determinadas situaciones que nos generan una gran carga de ansiedad y miedo. Es el caso de la testofobia o el miedo a los exámenes, un trastorno del que podemos comprender perfectamente el origen, pero no tanto su desarrollo ni sus consecuencias, ya que la testofobia puede llegar a paralizarte. Te contamos todo sobre este terror a los test de evaluación en nuestro diccionario de fobias.

Qué es la testofobia

La testofobia es el miedo a los exámenes o a los test, el miedo a la evaluación académica que acaba por inundar otros aspectos de tu vida. Porque es realmente esa evaluación de tus conocimientos, aptitudes o capacidades lo que está en juego en este trastorno fóbico.

Pero, ¿a quién no le da miedo hacer un examen? Sobre todo cuando se trata de exámenes importantes, exámenes de fin de carrera, exámenes de oposición o incluso un test que te hagan en una entrevista de trabajo. Al fin y al cabo te estás jugando mucho y es normal que la ansiedad aparezca. Pero no tanto como para que esa ansiedad y ese miedo te impidan hacer el examen.

Síntomas de la testofobia

En el caso de la testofobia no se trata de los nervios típicos o esa sensación de fatalidad cuando se acerca la hora de un examen que no has preparado como debías. No vas con seguridad y temes suspender. Hasta aquí todo normal. Incluso si vas bien preparada sufrirás los nervios propios de cualquier tipo de evaluación.

Pero cuando sufres testofobia no importa si el examen es importante o no, si lo llevas preparado o no, porque lo único que quieres es huir, evitar o escapar de esa situación. Evitas por todos los medios ponerte en esa situación que te genera todos los síntomas de ansiedad, desde la taquicardia hasta el ataque de pánico pasando por la dificultad para respirar. Pero, ¿se puede evitar hacer exámenes a lo largo de toda tu vida? Difícilmente.

Y si lo consigues a partir de cierta edad, lo más fácil es que te estés perdiendo oportunidades de desarrollarte profesional y personalmente. Por ese trastorno fóbico que te lleva a evitar cualquier tipo de evaluación.

El pánico a hacer un examen se llama testofobia

Causas de la testofobia

Como ocurre con todas las fobias, el origen de este miedo a los exámenes se puede encontrar en una experiencia traumática previa. Si alguna vez suspendiste un examen importante y tuvo consecuencias negativas para tu vida, puede que desarrolles esta fobia. Y, por supuesto, si ya cuentas con un trastorno de ansiedad, será muy difícil que no salga a la luz en situaciones como la de un examen.

Sin embargo, en el caso de la testofobia tenemos que buscar más en un problema de autoestima y en esa autoexigencia que a veces nos impulsa y otras veces más nos frena. Entre las causas más frecuentes se encuentran esa baja autoestima que te hace pensar que nunca estarás suficientemente preparada para aprobar ese examen, que tú no vales tanto como para eso.

Las expectativas ajenas también son importantes a la hora de entender tanto el desgaste de la autoestima como la presión que te impones a ti misma. La autoexigencia o el perfeccionismo excesivo son el caldo de cultivo de los problemas de ansiedad y, por tanto, también cuentan como importantes motores para desarrollar una fobia.

Tratamiento de la testofobia

La testofobia tiene tratamiento y pasa por una terapia psicológica. Da igual si estás en una edad en la que no vas a tener que enfrentarte a más exámenes, porque la existencia de la fobia ya indica un problema que debes resolver. Así, la terapia cognitivo conductual es la más eficaz en trastornos fóbicos. Pero hay más.

Porque la testofobia no deja de plantearse en una situación muy estresante y hay que aprender a reducir la ansiedad por medio de técnicas de relajación, meditación y respiración. Y también hay que trabajar la autoestima, creer más en tu potencial y reducir lo que te exiges a ti misma.