Terapia Cognitiva basada en Mindfulness: qué es y cómo puede ayudarte

Tratamientos para aliviar el sufrimiento emocional

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El Mindfulness está de moda y, sin embargo, es una técnica milenaria. Algunos lo toman como una filosofía de vida y ahora la psicología la ha adaptado a algunas de sus terapias con el objetivo de aliviar el sufrimiento emocional. La Terapia Cognitiva basada en Mindfulness puede cambiarte la vida (a mejor) y consiste en vivir con atención plena, a "estar" más que a "ser". ¿Quieres conocer un poco más de esta terapia? En Diario Femenino te contamos en qué consiste exactamente y cómo puede ayudarte.

Qué es la Terapia Cognitiva basada en Mindfulness

La Terapia Cognitiva Conductual es una de las más utilizadas en psicología para tratar diferentes trastornos. Nos preocupan especialmente la ansiedad y la depresión por el gran número de personas que viven con este sufrimiento emocional y por la cantidad de recaídas que se producen en estos trastornos.

Y cuando la Terapia Cognitiva se alía con el Mindulfness el resultado es un tratamiento de 8 sesiones, una de ellas de práctica intensiva de Mindulness con el que tu vida puede cambiar. Ese cambio que tanto esperabas para aprender a gestionar la ansiedad, para que las preocupaciones no impacten tan negativamente en tu vida, para entender el sentido de la vida o para recuperar la fuerzas y seguir avanzando, lo puedes encontrar en esta terapia.

Con la Terapia Cognitiva basada en Mindfulness puedes observar una serie de transformaciones tanto en tu forma de actuar o conducta como en la relación con tus pensamientos. Es importante cambiar la percepción que tienes del mundo y de ti misma si estás sufriendo un problema de ansiedad o depresión porque es evidente que en estos momentos tu forma de relacionarte contigo misma y con los demás no es funcional. Estás sufriendo, ¿verdad?

Pues la Terapia Cognitiva basada en Mindfulness puede ayudarte a mirar el mundo desde otra perspectiva, a entender cómo funcionan tus pensamientos, a relacionarte con esos pensamientos de otra manera más útil y, sobre todo, a perdonarte a ti misma, a observarte desde una perspectiva más compasiva, más amable, más comprensiva. A priorizar el "estar", aquí y ahora, sobre el "ser" de una manera o de otra. A vivir con atención plena.

Pero tal vez lo más interesante sea lo que esta terapia es capaz de reducir:

+ La ansiedad.

+ El riesgo de recaída en la depresión.

+ Las preocupaciones.

+ Los pensamientos obsesivos y rumiantes.

+ El malestar psicológico.

+ El sufrimiento emocional.

Qué consigue la Terapia Cognitiva basada en Mindfulness

Con la Terapia Cognitiva basada en Mindfulness se consiguen una serie de logros o herramientas que inciden directamente en tu calidad de vida y en tu salud mental.

+ Eres más consciente de tus patrones de conducta.

+ Aprendes a relacionarte con tus experiencias internas.

+ Reconoces tus conductas perjudiciales y las cambias por otras más saludables.

+ Aceptas el malestar psicológico y, al aceptarlo, reduces su impacto negativo.

+ Aprendes a manejar la rumiación, las preocupaciones y los pensamientos obsesivos.

+ Desarrollas habilidades tan necesarias para el bienestar emocional como soltar, no resistirte, dejar ir... dejar estar.

+ Aprendes autocuidados.

+ Te conoces mejor, te ves de una forma más compasiva y comprensiva, lo que hace que puedas aceptarte y perdonarte.

Pero, ¿qué es el Mindfulness? Así puede ayudarte

Tal vez estamos hablando del Mindfulness y seguro que has oído hablar de ello en muchas ocasiones, pero no te queda claro lo que es. Sigue leyendo, que te interesa aplicarlo en tu vida.

Mindfulness puede ser una técnica, un conjunto de ejercicios o un estilo de vida, dependiendo de cómo te lo tomes. Pero en cualquier caso se trata de desarrollar la atención plena. ¿Qué está ocurriendo ahora mismo? Fíjate bien, porque ahora mismo puede que lo único que esté pasando es que está brillando el sol, que no es poco. O tal vez está lloviendo y hace un viento terrible, pero eso y nada más.

Y que estás respirando, o que te estás duchando, o trabajando, o haciendo la colada. O tal vez estás tomando un té, leyendo un libro o de charla con unas amigas. ¿Estás cocinando? Hay cosas que estás haciendo, cosas que están sucediendo ahora mismo, aquí y ahora y que no tienen nada ver con esos pensamientos rumiantes, catastrofistas y obsesivos que llenan tu mente.

¿Te imaginas poder librarte de esos pensamientos que te han llevado a sufrir ansiedad o depresión? Pues puedes hacerlo con el Mindfulness, que traslada el foco de atención, por eso se llama también atención plena. Y no, el Mindfulness no soluciona los problemas que puedas tener y tampoco va a pagarte las facturas o la hipoteca. Pero, ¿sabes cómo puede ayudarte?

Al ser más consciente del momento presente, las preocupaciones, las dudas, la inseguridad y la incertidumbre reducen su peso o la carga de sufrimiento emocional. Algunos estudios demuestran que la práctica del Mindfulness produce en solo dos meses cambios en el funcionamiento del cerebro. ¿Cómo? Dándole a tus pensamientos el valor que tienen, que es mucho menos del que te imaginas. Porque lo que importa no es lo que estás pensando, sino lo que está pasando. Y lo que está pasando sin juicios de valor.

El Mindfulness te proporciona una visión diferente de ti misma y de lo que ocurre en tu interior. Tus experiencias tanto internas como externas se hacen más presentes, eres más consciente de ellas pero ahora no hay necesidad de juzgarlas como positivas, negativas o incluso amenazantes. Con el Mindfulness las experiencias se aceptan, no se evalúan.

¿Sabes cómo hacer un ejercicio de Mindfulness?

Si te estás imaginado que para hacer Mindfulness tienes que irte al Tíbet, raparte el pelo y desarrollar tu lado espiritual, puedes respirar tranquila. No se trata de nada de eso, se trata precisamente de respirar. Hay dos ejercicios de Mindulness muy sencillos que puedes empezar a incorporar en tu rutina diaria y uno de ellos tiene que ver con la respiración. ¿Vamos a por ello?

1 La Respiración Consciente

La respiración consciente te la habrán recomendado más de una vez cuando estás nerviosa o tienes mucha ansiedad. Puedes hacerlo tumbada o sentada, con los ojos cerrados y respirando hondo. Inspira por la nariz, mantén el aire dentro de ti y suéltalo por la boca. ¿Ya está?

Ya está. Así de fácil, solo que mientras lo haces tienes que prestar atención únicamente al recorrido que hace el aire. En este momento lo único que está ocurriendo es que estás respirando. ¿Y qué haces si de pronto te descentras y piensas en algo? Haz un gesto con la mano como de dejarlo pasar, deja que pase ese pensamiento sin enfadarte porque te has desconcentrado y si se trata de un pensamiento obsesivo, dile amablemente que luego volverás a él. Ahora no, porque ahora solo estás respirando.

2 El Escáner Corporal

Este ejercicio consiste en escanear mentalmente todo tu cuerpo. Se hace sentada o tumbada y tienes que prestar atención a las diferentes partes del cuerpo. Cierra los ojos y trata de sentir los dedos de los pies, fíjate en cómo están tocando el suelo si estás sentada y haz una especie de seguimiento o barrido subiendo por los tobillos, los gemelos, la rodilla...

Sigue haciendo el escáner del cuerpo pasando por la zona pélvica, el abdomen, el pecho, la espalda y el cuello. Haz una parada en los hombros y seguro que se destensan y luego sigue hasta la cabeza.

Puede que al principio te resulte difícil hacer estos dos ejercicios manteniendo la atención plena, pero en pocos días comprobarás que funciona, que estás más pendiente de la realidad que de tu mente. Y en pocas semanas pasarás más tiempo "estando" que "pensando".

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