Qué es la Terapia Dialéctica Conductual y cómo puede sanar tus emociones

Una de las terapias más utilizadas para tratar varios trastornos

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Las diferentes corrientes en psicología sirven para ofrecernos variadas alternativas a nuestros problemas de salud mental. No se trata solo de que a un trastorno determinado le viene mejor una terapia u otra, sino que también depende y mucho de la forma de ser del paciente que acude al psicólogo en busca de ayuda. Porque la técnica terapéutica que a uno le puede ayudar, a otro puede no funcionarle. Por eso, hay que buscar la terapia que mejor se adapte a ti y a tus necesidades. ¿Conoces la Terapia Dialéctica Conductual? Tal vez pueda ayudarte con todas esas emociones negativas que se apoderan de ti... En Diario Femenino te contamos en qué consiste

Qué es la Terapia Dialéctica Conductual

La Terapia Dialéctica Conductual es una adaptación de la corriente Cognitivo Conductual en Psicología. Fue propuesta en los años 70 por Marsha Lineham y en principio estaba orientada para tratar el Trastorno Límite de la Personalidad. Sin embargo, con el tiempo, se observó eficaz también en el caso de trastornos alimentarios, adicciones, conductas suicidas y trastornos como la ansiedad y la depresión.

La base es la misma que en la Terapia Cognitivo Conductual. Los trastornos emocionales aparecen cuando las conductas que realizamos no son adaptativas o nos impiden llevar una vida funcional. Esas conductas son producto del pensamiento que en un momento dado se ha convertido en nuestro peor enemigo. La forma en que vemos el mundo o a nosotros mismos nos lleva al sufrimiento emocional y a los diferentes problemas de salud mental.

Si el pensamiento y la conducta reducen nuestra calidad de vida, habrá que transformarlos, ¿verdad? Y de eso se ocupa la Terapia Dialéctica Conductual.

Cómo funciona la Terapia Dialéctica Conductual

Una persona que toma la decisión de ir al psicólogo seguramente llegue desmotivada, perdida y creyéndose sin opciones. Por eso, lo primero que debe hacer el terapeuta es motivar a esa persona, ayudándola a descubrir o redefinir sus objetivos vitales y alentándola a tener ciertas metas.

A partir de ahí hay que entrenar a esa persona en algunas habilidades como aumentar la tolerancia al malestar, promover la autoconciencia para reducir la sensación de vacío, mejorar la autoestima, aprender a regular las emociones y desarrollar las habilidades sociales.

La Terapia Dialéctica Conductual cuenta con un programa estandarizado que siguen todos los terapeutas. El método de trabajo es en sesión individual, en sesiones grupales y también a través de la consulta telefónica. Ya advertimos de que se trata de una terapia larga, pero vayamos paso a paso.

Fases de la Terapia Dialéctica Conductual

Y en esta Terapia Dialéctica Conductual hay cuatro pasos o fases que nos ayudarán a solucionar nuestro problema.

+ Fase 1

En la primera fase se busca disminuir las conductas que afectan a la calidad de vida del paciente y redirigir su vida de un modo más funcional, estable y saludable. Es el momento de describir las experiencias vitales sin juzgar ni criticar, de empezar a regular las emociones y de aumentar la tolerancia al malestar.

+ Fase 2

En la segunda fase se trabaja especialmente en la toma de conciencia, mirar con objetividad el problema y las consecuencias, resolver las disonancias cognitivas, gestionar el sentimiento de culpa y, sobre todo, reducir el nivel de angustia y ansiedad.

+ Fase 3

La tercera fase se utiliza para resolver problemas ocasionados por la conducta disfuncional, pero también para aumentar la confianza en uno mismo y mejorar el autoconcepto. Al mismo tiempo se va desarrollando la autonomía del paciente resaltando sus logros y capacidades.

+ Fase 4

La cuarta fase es la fase de mantenimiento y validación. Se refuerzan las habilidades adquiridas a lo largo de la terapia y se recuerda la motivación inicial: abandonar las conductas perjudiciales para lograr una vida plena y llena de sentido.

Por qué es útil la Terapia Dialéctica Conductual

Hay algunas consecuencias que se derivan de la mayoría de los problemas de salud mental. Entre ellas se encuentra la baja autoestima, la frustración vital, la desmotivación, el agotamiento físico y mental, el desbordamiento emocional y el aislamiento al que lleva la incomprensión de este tipo de trastornos.

Da igual si hablamos de depresión, de adicciones o de trastornos alimentarios, porque en la base de todos estos problemas se encuentra una conducta desadaptativa que llega a ser autodestructiva. La necesidad de cambiar las conductas o el modo de manejarnos en la vida es evidente, lo difícil es conseguirlo.

En este sentido, el apoyo del terapeuta es crucial, así como la elección de la terapia psicológica que mejor se adapte a cada persona. O también, ¿qué problema hay que resolver en primer lugar? ¿Qué es más urgente solucionar? Hay que recordar que los trastornos emocionales no tienen una única causa, sino que se trata de situaciones complejas cuya resolución requiere abordar muchos aspectos de la conducta del paciente y también de su pensamiento.

Cómo puede ayudarte la Terapia Dialéctica Conductual con tus emociones

La Terapia Dialéctica Conductual puede ayudarnos en varios frentes.

La habilidad más interesante que proporciona esta terapia es la de gestionar las emociones. Cuando comprendemos que esas emociones que todos consideramos negativas son producto de unos pensamientos distorsionados, podemos empezar a disminuir el impacto que producen en nuestra vida.

De la misma manera, es importante aprender a tolerar el malestar como parte necesaria de la experiencia vital. ¿Qué significa esto? Pues que la vida está llena de momentos complicados, de angustia, de preocupaciones, de nervios, de inestabilidad, incluso de auténticas debacles, pero que forman parte necesaria de nuestras vivencias. Nadie pasa por esta vida sin sufrir, pero eso no quiere decir que debamos darle más importancia al sufrimiento que a los momentos felices ni mucho menos que debamos quedarnos estancados en el sufrimiento.

La Terapia Dialéctica Conductual también nos ayuda a establecer los objetivos vitales. En momentos de tensión emocional, nos sentimos perdidos y tendemos a pensar que nuestra vida no tiene sentido. Es el efecto de la frustración, que con esta terapia aprendemos a manejar y así podemos recuperar el camino, fijarnos las metas, a dónde queremos ir y cómo queremos llegar.

No es menos importante mejorar la autoestima, que cae en picado tras sufrir un problema de salud mental. Por esto, esta terapia refuerza el autoconcepto y aprendemos a valorarnos. Los pequeños logros que se consiguen durante la terapia son solo el anticipo de la actitud que tendremos a partir de ahora: resaltar todo aquello que conseguimos para mejorar nuestra calidad de vida aunque sean pequeños detalles cotidianos.

El Mindfulness en la Terapia Dialéctica Conductual

En los tiempos que corren no podía faltar la práctica del Mindfulness en esta terapia. Y a pesar de que el término a veces encuentra cierto rechazo por considerarlo una moda pasajera, lo cierto es que se trata de una práctica que nos puede cambiar la vida; a mejor. Hay que advertir que el Mindfulness no está asociado a ninguna religión o filosofía concreta, es algo más sencillo de lo que creemos y todos somos capaces de hacerlo.

Es una práctica de meditación, es cierto, pero también es algo que hacemos muchas veces casi sin darnos cuenta. De lo que se trata es precisamente de tomar conciencia de que lo estamos haciendo. Pero, ¿qué estamos haciendo? Prestar atención a este preciso momento, a este objeto que tenemos delante, a ese ruido que escuchamos, a esa sensación que acaba de surgir en nuestro interior.

También se llama Atención Plena porque consiste en enfocar nuestra atención en algo concreto. Cuando nos enfocamos, por ejemplo, en nuestra respiración, en cómo entra y sale el aire, estamos concentrando nuestra atención en algo muy determinado. La magia se produce cuando llevas unos minutos tan concentrado que durante ese tiempo has olvidado tus preocupaciones.

Y claro, es imposible que nos pasemos el día en ese estado de atención plena, pero la práctica habitual del Mindfulenss nos ayuda a dar más importancia a lo que está ocurriendo en este momento que a los pensamientos sobre el pasado o el futuro, a discernir lo que es importante de lo que no, a relativizar y, sobre todo, a ser conscientes de nuestra experiencia vital a tiempo real.

¿Y tú? ¿Conocías la Terapia Dialéctica Conductual?

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