Despersonalización por ansiedad: qué es y cómo volver a la realidad

Uno de los síntomas de ansiedad más aterradores

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Te ocurren muchas cosas cuando sufres un trastorno de ansiedad. Más allá de los síntomas habituales que todos conocemos como la hiperventilación, la taquicardia, los mareos o las náuseas, hay un síntoma de lo más aterrador que es la despersonalización. Es aterrador porque es una experiencia extraña que parece rozar lo sobrenatural y porque la sensación varía entre temer volverte loca hasta estar muy segura de que vas a morir. Te lo dejamos claro: no vas a morir por sufrir una despersonalización por ansiedad, pero tal vez te interese saber qué es y cómo volver a la realidad de inmediato.

Qué es la despersonalización o desrealización

Los términos despersonalización, disociación y desrealización se utilizan indistintamente para hablar de este fenómeno que es a la vez síntoma y consecuencia de la ansiedad. Se trata de un mecanismo inconsciente, una respuesta de la ansiedad que implica una especie de desapego mental o una desconexión entre cuerpo y mente. Sentir que estás en un estado de ensoñación y que la realidad está alejada o incluso poder observarte desde fuera.

Sin duda, es una experiencia aterradora porque lo primero que piensas es que vas a volverte loca. Luego, cuando la despersonalización avanza y te observas como desdoblada viendo tu cuerpo desde afuera, tienes el convencimiento de que o estás a punto de morir o has muerto ya. Es muy difícil de explicar lo que ocurre en una despersonalización y las personas que lo han experimentado una vez, suelen obsesionarse con el miedo a que les vuelva a ocurrir.

La despersonalización te desconecta de tu cuerpo o, más bien, desconecta tu cuerpo de tu mente. La realidad se vuelve confusa, borrosa y lejana, como si no fuera contigo. Te sientes extraña a ti misma, desdoblada y en los casos más intensos puedes llegar a desconectar tanto que no sabes ni quién eres, ni dónde te encuentras. Suena terrible, ¿verdad? Pues se pasa. Y se pasa solo igual que una crisis de ansiedad o un ataque de pánico.

Qué causa la despersonalización

Resulta tan extraño esto de la despersonalización que nos empeñamos en buscar una causa para entenderlo mejor. Lógicamente, en la base se encuentran los problemas de ansiedad. Es la propia ansiedad la que provoca la despersonalización y, por eso, te puede ocurrir cuando estás en medio de una crisis de ansiedad o cuando te está ocurriendo algún suceso que consideras peligroso y que con el tiempo se convertirá en traumático.

Pero es que también te puede ocurrir sin motivo aparente cuando estás en el cine con tu pareja, de camino al trabajo o tomando un café con las amigas. La despersonalización llega cuando la ansiedad (aunque no la notes en ese momento) se ha desbordado y tu cuerpo necesita hacer esa desconexión. Esto te puede dar una pista de por qué ocurre este fenómeno tan inquietante, pero te lo explicamos más claramente en la siguiente sección.

Seguimos buscando las causas de la despersonalización o qué provoca esa disociación entre cuerpo y mente o ese alejamiento de la realidad. Podemos encontrar esas otras causas en una falta de sueño importante, en un estado de nerviosismo elevado, en un momento de tensión emocional o incluso puede estar provocado por los mismos fármacos que tomas para tratar la ansiedad.

El mensaje que trae la despersonalización

Como ves, todas las causas están relacionadas con la ansiedad. Y en efecto, la ansiedad se manifiesta a través de la despersonalización en un intento exagerado de llamar tu atención. Aquí llegamos al por qué ocurre y al mensaje tan importante que trae esta experiencia.

Si la despersonalización es una especie de desconexión forzada, podemos entender que es precisamente eso lo que te pide tu mente y también tu cuerpo. Desconectar pero para volver a conectar contigo misma. Es como la ansiedad, que siempre llega para decirte algo, para que prestes atención a todo aquello que estás evitando en tu vida. El mensaje más importante de la despersonalización es que estás tan cansada mental o físicamente que necesitas desconectar.

Porque el fin último es reconectar contigo misma, con tu esencia, con tu autenticidad, con tu vida y con tu propósito vital. Las personas que están en tratamiento psicológico para superar la ansiedad te confirmarán que el aprendizaje es de lo más valioso y que ahora tienen una mejor calidad de vida.

Es cierto que a veces la despersonalización y los problemas de ansiedad llegan por una experiencia traumática concreta que no has superado, pero la mayoría de las veces se debe a que has pasado mucho tiempo evitando enfrentarte a ti misma, a tus problemas, a tu propia vida. Y la ansiedad llega para decirte: para un momento, no puedes seguir así.

Técnicas efectivas para volver a la realidad

A pesar de que la experiencia de la despersonalización es terrorífica y piensas que no vas a salir de ella, se pasa sola. No es mucho consuelo porque las sensaciones de pánico permanecen después, cuando ya ha pasado todo y te vuelven a la mente una y otra vez durante años... Si no logras entender por qué y para qué te ha ocurrido esto.

No hay un truco mágico que logre frenar la despersonalización una vez que te está ocurriendo. Pero sí puede ayudarte saber que, como ocurre con la crisis de ansiedad y el ataque de pánico, se pasan solos. Y también hay un truco que debes ir practicando desde ya para que la despersonalización no se sienta con tanta intensidad. En este momento tenemos que hablar de la atención.

La despersonalización y el resto de síntomas de ansiedad son una llamada de atención. Hay que prestar atención a esos síntomas para darte cuenta de que hay algo que debes cambiar en tu vida, bien sea de conducta o de perspectiva. Pero cuidado, porque una cosa es prestar atención a la ansiedad y otra cosa es obsesionarte con ella. Todo un ejercicio de equilibrio o de búsqueda del punto medio que te llevará un tiempo conseguir.

Lo que realmente te pide la despersonalización es que le prestes atención. Muy bien, préstale atención, hazte consciente de lo que está ocurriendo en tu vida y de los motivos por los que tienes ansiedad. Y una vez que te hayas dado cuenta, ocúpate de resolver todo aquello de debas pero sin obsesionarte, sin darle tanta importancia a los síntomas. Porque lo que de verdad importa es el contenido.

Así, recomendamos que tras la primera experiencia de despersonalización te aclares a ti misma que no es tan terrible, que solo es un síntoma más de la ansiedad, que ya has comprobado que se pasa solo. Y claro, no quieres que te vuelva a ocurrir, pero no te obsesiones con la idea, quítale importancia porque si has salido una vez, saldrás las veces que haga falta. De hecho, restar importancia a la ansiedad en el sentido no de ignorarla, sino de no temerla, es el mejor remedio para que la intensidad de los síntomas se reduzca.

Como decimos, no tenemos un ejercicio o una técnica que pare de golpe la despersonalización. Esto es un proceso largo de entender la ansiedad, convivir durante un tiempo con sus molestias y entender su mensaje que para cada persona es diferente. Tal vez te esté pidiendo descansar, no ser tan autoexigente, ocuparte más de ti misma, descubrir qué vida quieres llevar o, simplemente, conocerte mejor y aceptarte tal y como eres.

¿Y tú? ¿Alguna vez has sufrido despersonalización por ansiedad? ¿Cuáles han sido tus trucos para volver a la realidad? Cuéntanoslo en los comentarios y ayuda a otras lectoras. ¡Lo agradecerán!

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