Remedios caseros para los vómitos y las náuseas

Marta Valle

El vómito es un síntoma asociado a multitud de patologías de diverso origen y no siempre relacionadas directamente con el sistema digestivo y resulta, además, una problemática que puede asaltarnos sin necesidad de padecer ningún tipo de enfermedad ya que elementos como el estrés o la ansiedad pueden propiciar su aparición. Se trata de una contracción involuntaria de los músculos del estómago que actúa a modo de mecanismo de defensa por parte del organismo para expulsar cualquier agente externo que se haya asimilado como potencialmente perjudicial para el mismo. Aunque existe medicación específica para frenar las náuseas, es posible combatirlas también con remedios de origen casero.

Frenar el vómito mediante la utilización de remedios caseros

Uno de los remedios caseros más populares a la hora de combatir tanto las náuseas como los vómitos reside en la preparación de te de jengibre. Sin embargo, esta planta posee un sabor muy fuerte y, por lo tanto, poco asimilable para ciertas mujeres, por lo que también es posible echar mano de la mezcla de medio zumo de limón con sal o con azúcar -dependiendo del gusto de cada una de nosotras- en un vaso de agua bien fría. Podremos contener las ganas de vomitar si ingerimos una taza de cualquiera de las dos opciones cada dos o tres horas.

Otro truco casero bastante recurrente cuando nos asaltan unas ganas terribles de vomitar consiste en la realización de una infusión a base de hojas de menta -1 cucharada- y agua caliente. Habremos de dejar reposar la mezcla durante un periodo de 30 minutos para después colarla y tenerla lista para su ingestión. Una alternativa mucho más rápida y sencilla reside en la masticación de la propia hoja de menta.

Por último presentamos quizá el remedio casero por antonomasia para frenar tanto las náuseas como los vómitos: la infusión de manzanilla. Para potenciar su efecto sobre nuestro organismo podemos tomarla en ayunas, previamente a la ingesta del desayuno, repitiendo tomas unas dos veces más a lo largo del día. La compota de manzana y el yogur natural suponen también excelentes opciones caseras para relajar el aparato digestivo y, además, aportar nutrientes de fácil asimilación al organismo.