Remedios caseros para aliviar los síntomas de la conjuntivitis

Marta Valle

Remedios caseros para la conjuntivitis

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, una membrana muy fina cuya disposición realiza una cobertura tanto de la superficie interna del párpado como de la parte blanca del globo ocular. Por norma general, las causas que propician la aparición de esta patología vienen definidas por una infección viral o bacteriana o por algún tipo de reacción alérgica. Además, es una enfermedad que resulta altamente contagiosa, razón por la cual debemos poner todos los medios que tengamos a nuestra disposición para intentar paliarla. Para ello, es posible -además de los medicamentos existentes para tal fin- la utilización de una serie de remedios caseros.

Aliviar la conjuntivitis mediante el uso de remedios caseros

La miel y la leche pueden suponer dos remedios caseros al alcance de cualquiera de nosotras para paliar algunos de los síntomas derivados del padecimiento de una conjuntivitis. Para ello, podemos calentar dos cucharadas de leche -sin que lleguen a hervir- y agregar otras dos cucharadas de miel de abeja, removiendo bien hasta que obtengamos una mezcla bastante uniforme. Una vez realizada la combinación, disponemos de dos opciones: por un lado, aplicarla directamente al ojo mediante la utilización de un gotero o, por otro lado, utilizar la mezcla en compresas y ponerlas sobre los ojos. Gracias a las propiedades calmantes de la leche y antibacterianas de la miel, podemos aliviar las molestias en tan solo un día.

Otro truco casero bastante popular redunda en la preparación de una infusión de manzanilla. El lavado de los ojos con esta mezcla puede resultar un tratamiento muy eficaz a la hora de eliminar las molestias generadas por el padecimiento de una conjuntivitis. En un sentido muy parecido también podemos usar la infusión con malva, para lo que necesitaremos 50 gramos de esta planta y medio litro de agua.

Con el objetivo de aliviar el picor y las molestias propias de la conjuntivitis también podemos echar mano de las propiedades antibacterianas y antivirales de una hierba como la caléndula. Para preparar un remedio casero tan solo necesitamos una cucharada pequeña de flores secas de caléndula y realizar una infusión introduciéndolas en agua caliente. Una vez hervida la mezcla, hemos de aplicarla en el ojo con una gasa o un algodón.