Remedios caseros para la infección urinaria

Marta Valle

Las infecciones en el tracto urinario suelen ser más habituales en las mujeres que en los hombres debido a la menor longitud de la uretra en éstas. Para que el cuerpo expulse adecuadamente las toxinas residentes en el riñón, los conductos que van hasta la uretra han de encontrarse libres de obstrucciones ya que, de lo contrario, puede darse una proliferación de bacterias que desemboque en una infección urinaria. Los síntomas más comunes de esta dolencia suelen materializarse en una sensación continua de vejiga llena, una coloración turbia en la orina y un molesto ardor a la hora de miccionar. Podemos aliviar, parcial o totalmente, estas consecuencias a través de remedios caseros.

Tratar una infección urinaria con remedios caseros

El remedio más efectivo para tratar las cistitis o infecciones urinarias es el agua, sea cual sea el tratamiento que estemos siguiendo. Ingerir regularmente esta sustancia permitirá que se limpien continuamente los conductos urinarios, de forma que se pueda combatir efectivamente la anomalía. Aunque podemos consultar con un médico de cabecera para ajustar la dosis a nuestras proporciones corporales, la cantidad mínima recomendada es de unos ocho vasos de agua al día. De esta forma propiciaremos una recuperación más rápida.

Tanto el perejil como el ajo son dos alimentos que disponen magníficas propiedades antibióticas, por lo que pueden convertirse en recursos sencillos para preparar remedios caseros que alivien los síntomas de las cistitis. Para un funcionamiento más eficiente, el perejil ha de licuarse junto a un zumo de frutas cítricas, mientras que el ajo se puede consumir macerado acompañado de un ligero toque de aceite de oliva.

Los alimentos diuréticos también son excelentes remedios caseros para las infecciones urinarias puesto que ayudan al organismo a expulsar cualquier elemento extraño que se encuentre ubicado en dichos conductos. Alimentos como los espárragos, el apio, los pepinos y la alfalfa son beneficiosos en este sentido. Un diurético muy utilizado para estos casos es la piña que, además, contiene una enzima que combate las inflamaciones y, por tanto, acelera la recuperación de nuestro organismo. Por último, el zumo de arándanos, al ser antioxidante, antiinflamatorio y antibiótico, supone uno de los mejores aliados en este tipo de infecciones, además ayuda a aumentar la acidez de la orina y evita que las bacterias se peguen al tracto urinario.