Remedios caseros para el dolor de muelas

Marta Valle

Remedios caseros para el dolor de muelas

Existen pocos dolores tan incisivos y molestos como el que afecta a las muelas. Por norma general, suelen estar causados por caries o infecciones generadas por una higiene bucal deficiente, aunque existen otras situaciones que pueden crear una problemática como la descrita: sinusitis, falta de vitaminas, dolor de oído o una lesión en la mandíbula. Obviamente, se trata de una problemática que no se puede abordar en casa sin solicitar la ayuda de un dentista, sin embargo podemos recurrir a una serie de remedios que pueden paliar parcialmente la dolencia hasta que dicho especialista tenga disponibilidad para atendernos.

Cómo paliar un dolor de muelas mediante remedios caseros

En un primer momento, podemos proceder a enjuagar la boca mediante agua tibia mezclada con sal marina. Dicho remedio nos puede ayudar a extraer un trozo de comida que haya quedado encajado entre dos muelas o a calmar directamente las molestias debido a sus propiedades desinfectantes. Otra solución, en el mismo sentido, consiste en enjuagar nuestra boca con peróxido de hidrógeno que también procederá a desinfectar cualquier herida que se haya podido producir.

Los dentistas también suelen recomendar la aplicación de frío sobre el diente ya sea través de un trozo de hielo o de una rodaja de pepino. La sensación de frío va a provocar una contracción tanto del material purulento como de los gases que se encuentren en el interior del diente, pudiendo liberar la presión y aliviar el malestar tan agudo que nos asalta. Otro remedio casero útil consiste en intentar dormir los nervios inflamados mediante la aplicación de esencia de clavo de olor, ya que dispone una acción sedante bastante útil en estos casos.

Uno de los remedios caseros más recurrentes cuando nos asalta un dolor de muelas consiste en enjuagar la boca con whisky, procurando no tragarlo. Este líquido puede servirnos para eliminar temporalmente la sensibilidad en las encías de forma que podamos remitir las molestias. Del mismo modo que ocurría con el agua mezclada con sal marina y con el peróxido de hidrógeno, el whisky también dispone de una acción desinfectante. Por último, podemos proceder a utilizar ajo ya que se trata de un alimento que está considerado como una suerte de antibiótico natural, pudiendo ejercer su acción sobre la caries.