Ecografía vaginal: ¿qué es y cómo se hace?

María Fernández

¿Tu ginecólogo te ha recomendado que te sometas a una ecografía vaginal? No te preocupes, apenas duele y no lleva demasiado tiempo. Se trata de un examen muy útil en algunas ocasiones para detectar diferentes problemas relacionados con los órganos femeninos, por lo que no sientas miedo a la hora de enfrentarte a él.

La ecografía transvaginal se realiza a través de la vagina, como su propio nombre indica. Al introducir una sonda denominada transductor se consigue examinar el útero, los ovarios y el cuello uterino. Esta prueba se suele realizar con la vejiga vacía o medio llena.

Para realizarlo, el sanitario te pedirá que te tumbes sobre la camilla y apoyes las piernas sobre los estribos, es decir, como si se tratase de un examen rutinario del ginecólogo. Para introducir más fácilmente la sonda, colocará un preservativo sobre el aparato y aplicará un gel. Cuanto más cómoda te encuentres menos dolor sentirás, ya que se introducirá en tu cuerpo de forma más natural. Trata de relajarte y no ponerte nerviosa ya que se trata de un examen muy sencillo.

La ecografía vaginal es prácticamente indolora

El transductor emite unas ondas sonoras que al impactar contra los distintos órganos describen unas imágenes interpretadas por un ordenador. El médico analiza dichas imágenes a través de un monitor como cualquier otra ecografía.

Esta prueba permite diagnosticar ciertos tipos de cáncer de los órganos analizados así como inflamaciones o anomalías congénitas. Podría también permitir encontrar la causa del sangrado vaginal anormal, diferentes problemas menstruales, dolor pélvico o algunos tipos de infertilidad. Además, se pueden percibir quistes y tumores fibriodes.

Las embarazadas también pueden someterse a una ecografía vaginal. Gracias a ella, se puede detectar la próxima llegada del bebé, diferentes problemas en el feto, tumores del embarazo, desprendimiento de la placenta, aborto natural o incluso un embarazo ectópico.

Como has podido leer, se trata de una prueba sencilla que no tiene por qué causarte dolor si estás relajada. Además, con este simple examen puedes resolver muchos problemas presentes y futuros.