Flujo vaginal abundante o leucorrea: causas, tipos y tratamiento

Andrea Collantes

El flujo vaginal es esencial para mantener la vagina sana, húmeda y libre de bacterias pero, los cambios en su cantidad, color y olor suelen ser una señal de una posible infección vaginal. Cuando se genera un exceso de flujo vaginal, nos encontramos ante lo que se conoce como leucorrea.

La leucorrea es un trastorno que se produce como resultado de la irritación de la vagina y de la membrana mucosa del útero. Los síntomas más comunes son el exceso de flujo vaginal de color blanquecino o amarillento, generalmente de olor fétido.

En circunstancias normales, el flujo vaginal es transparente e inodoro pero, si no nos cuidamos, nuestro cuerpo acumula gran cantidad de toxinas que tiene que expulsar de algún modo y, en ocasiones, lo hace a través del flujo vaginal denso y mal oliente.

Dos tipos de leucorrea: patológica y fisiológica

Una inadecuada e incompleta nutrición es una de las causas más habituales por las que se desarrolla la leucorrea patológica. Los alimentos ricos en vitaminas A, B, C y D son muy recomendables a la hora de prevenir y tratar este trastorno.

La leucorrea fisiológica se produce debido a factores físicos como el nerviosismo o la excitación siendo muy frecuente en las niñas recién nacidas, durante la pubertad, durante el ciclo de ovulación y principio de embarazo, y en la excitación sexual.

Síntomas y tratamiento de la leucorrea

Además de los cambios en el color y olor de la secreción vaginal, otros de los síntomas frecuentes son el picor vaginal, problemas digestivos, estreñimiento, debilidad, pesadez en la zona abdominal e irritación.

Es importante que ante cualquiera de estos síntomas, acudas a tu médico de confianza ya que puede ser la clave para detectar posibles infecciones vaginales o incluso otro tipo de enfermedades a tiempo. Dependiendo de cuál sea la causa, nos prescribirá un tratamiento u otro, ya sea por vía oral o en forma de pomada o crema.