MG, la nueva y peligrosa enfermedad de transmisión sexual

El Mycoplasma Genitalium es la nueva ETS

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Descubre la peligrosa nueva enfermedad de transmisión sexual

Herpes, sífilis, clamidia o virus del papiloma son algunas de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más conocidas. Todos sabemos ya que la mejor forma de evitar estas y otra infecciones es con sexo seguro, pero aún así, el número de contagios aumenta. Y también aumenta el número de enfermedades porque a la lista que todos conocemos se le añade una nueva y peligrosa enfermedad de transmisión sexual que se llama MG.

Qué es la MG y cómo se contagia

Se llama Mycoplasma Genitalium y es la nueva enfermedad de transmisión sexual. En realidad no es tan nueva, ya que se descubrió en los años 80, pero es ahora cuando se están empezando a detectar nuevos casos de contagio en un aumento que si no es alarmante, desde luego hay que tener en cuenta.

La MG es una infección bacteriana que coloniza el tracto genitourinario. En los hombres provoca uretritis y en las mujeres puede provocar cervicitis y enfermedad inflamatoria pélvica. El peligro de la MG, como en el caso de otras ETS es que no siempre presenta síntomas.

Síntomas de esta nueva enfermedad de transmisión sexual

En caso de que se presenten síntomas pueden aparecer un tiempo después del contagio, ya que la MG puede tardar unos 6 meses en desarrollarse. En hombres los síntomas más habituales son escozor al orinar, picor, secreción de pus en la uretra e inflamación. Por su parte, los síntomas en mujeres son inflamación en el cuello del útero, escozor al orinar, alteración del flujo vaginal y sangrado con las relaciones.

Todos estos síntomas se pueden confundir fácilmente con otras infecciones o enfermedades de transmisión sexual, por lo que solo puede detectarse con una prueba diferencial. Es más fácil desarrollar esta infección si ya has tenido previamente alguna ETS.

Qué es la MG o Mycoplasma Genitalium

El tratamiento de la Mycoplasma Genitalium

Conviene no dejar pasar ni los síntomas ni las revisiones ginecológicas habituales, ya que en los casos en los que la MG es asintomática, será la única posibilidad de detectar que algo va mal. Las consecuencias de no tratar esta enfermedad de transmisión sexual puede producir enfermedad inflamatoria pélvica y también infertilidad.

El tratamiento consiste en antibióticos durante un periodo de tiempo que va entre uno y catorce días. Puede que haya que probar varias alternativas porque se trata de una bacteria muy resistente.

Pero lo más importante es protegerse. No nos cansamos de recordar la necesidad de utilizar el preservativo en todas tus relaciones sexuales para evitar este tipo de infecciones sexuales.