Tengo una herida en la vagina: ¿cómo se producen las fisuras vaginales?

¿Por qué tengo una herida en la vagina?

María Fernández

Muchas mujeres no le dan la importancia que tiene, sin embargo, una herida en la vagina es un tema que no puede dejarse pasar. A pesar de que este artículo tenga la intención de servirte de orientación, es importante acudir al ginecólogo para recibir un diagnóstico acertado y un remedio profesional a tu problema.

Las fisuras vaginales pueden producirse por muchos motivos. Pueden deberse al roce de la ropa interior e incluso a una depilación incorrecta.  Si la vagina no se encuentra lo suficientemente lubricada mientras se mantienen relaciones sexuales pueden producirse pequeñas heridas o rasgaduras. En ocasiones, es la propia mujer la que se las causa al rascarse de forma brusca. En cualquier caso, es importante tomar las medidas adecuadas para evitar que haya una infección.

Una herida vaginal puede producir ardor y algo de sangrado, así como rojeces y picores. Con el contacto permanente de la ropa interior, suelen agravarse las molestias. Por lo tanto, es aconsejable que mientras se padezca una fisura vaginal se utilice lencería hecha de materiales cómodos.

La falta de lubricación durante el sexo puede causar una herida vaginal

La vagina es una parte muy sensible de nuestro cuerpo, por lo que hay que tener mucha higiene, y más durante la presencia de heridas. Estas pueden aparecer tanto en los labios vaginales internos como externos.

Es recomendable acudir al ginecólogo para descartar que la herida de la vagina no se haya producido como consecuencia de otros males. Por ejemplo, la candidiasis vaginal, una enfermedad de transmisión sexual, puede provocar inflamaciones que causan picores. Al rascarte puedes provocarte una pequeña fisura. Las heridas también podrían haberse causado por la presencia de hongos, un exceso de flujo, infecciones de diversos tipos, etc.

No hay por qué ser alarmistas porque, como ya se ha indicado, el propio roce de la ropa interior puede producir las heridas vaginales. Sin embargo, nunca está demás contar con la opinión de un experto. Si te duele mucho, tienes fiebre o quieres descartar cualquier otra enfermedad, pide cita en tu ginecólogo.