Cómo afrontar la menopausia en Navidad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El temor por la llegada de la Navidad es tan frecuente como el temor por la llegada de la menopausia. Por eso, muchas mujeres se preguntan con inquietud cómo sobrellevar los trastornos de la menopausia en una época tan delicada como es la Navidad. El secreto es combinar una actitud positiva con el tratamiento médico adecuado, pero la realidad es que no siempre se puede.

Lo que está claro es que el temor es el peor punto de partida para afrontar cualquier cosa. Con la información necesaria, podemos encontrar todos los recursos necesarios para reducir los síntomas de la menopausia, así que estas Navidades, con menopausia o sin ella, sólo podemos disfrutar.

Síntomas de la menopausia que empeoran en Navidad

Si bien el invierno suele suponer un poco de alivio para el rey de los trastornos de la menopausia, es decir, para los sofocos, hay otros síntomas que pueden empeorar en la época navideña. El frío es uno de los peores enemigos de los huesos, así que cualquier problema óseo o muscular provocado por la menopausia puede hacer su aparición en Navidad.

La tristeza, la depresión y la nostalgia motivadas por ese cambio de etapa vital que supone la menopausia se ven acrecentadas en Navidad. La transformación de los roles, el cambio en la relación con los hijos o con la pareja que conlleva a veces la menopausia, hace que las Navidades puedan también ser diferentes. De nosotras depende adaptar esas nuevas Navidades y reinventarlas de forma que nos haga más felices.

Falta de concentración, cansancio, insomnio y, especialmente, los cambios de humor son también síntomas de la menopausia que en Navidad se recrudecen. Las reuniones familiares, sociales o laborales en Navidad ponen constantemente a prueba nuestro equilibrio emocional, que puede haberse resentido por no entender todos los cambios de la menopausia.

Cómo afrontar la Navidad en la menopausia

Pero cualquier trastorno o síntoma de la menopausia que pueda verse afectado por la Navidad, encuentra su solución en un cambio de actitud. En una actitud positiva que se encuentra cuando nos damos cuenta de todas las ventajas que supone la menopausia. Y es que la madurez no deja de ser un alivio para muchas mujeres en cuanto que ven reducidas sus responsabilidades y sus preocupaciones.

Y mientras se reducen las obligaciones, aumentan las opciones. Las opciones para dedicarnos más tiempo a nosotras mismas, para encontrar nuevas ilusiones y recuperar viejas aficiones. Y también las opciones para disfrutar de nuestros hijos y nietos en unas Navidades diferentes en las que predomina la diversión y el cariño y no la tensión de la obligación.

Desde este punto de vista, estas Navidades pueden convertirse en la oportunidad para celebrarlas como siempre hemos querido, desde la libertad que nos da la madurez y la experiencia, saber que nuestros hijos ya no dependen de nosotras y la propia seguridad que hemos adquirido con el paso del tiempo.