Síndrome del Ojo Seco: La razón por la que nos lloran los ojos cuando hace frío

¿Por qué el viento provoca un lagrimeo excesivo?

Tamara Sánchez

Síndrome del Ojo Seco: La razón por la que nos lloran los ojos cuando hace frío

Sales de casa para ir a trabajar. Miras el termómetro: Marca tres grados bajo cero. Hace frío y mucho viento. Empiezas a andar y de repente tus ojos empiezan a soltar lágrimas. ¿Por qué? No estás triste ni tienes ningún otro motivo para llorar, sin embargo no puedes controlarlo. ¿Te ha pasado alguna vez? ¿Te preguntas por qué nos lloran los ojos cuando las temperaturas son muy bajas y además hace aire? La respuesta es muy sencilla: Este fenómeno se debe al Síndrome del Ojo Seco. A continuación te explicamos en qué consiste. Muy atenta.

¿Por qué lloramos cuando hace frío y viento en la calle?

Seguro que alguna vez te ha pasado, pero no le has dado demasiada importancia. ¿Por qué cuando hace frío nos lloran los ojos? Aunque puede resultar contradictorio el mecanismo por el que esto sucede es muy sencillo: El lagrimeo en exceso en estas circunstancias se debe a que nuestro cuerpo detecta que las lágrimas que sirven para lubricar los ojos se evaporan muchísimo más rápido por la acción del viento. Por este motivo, nuestras glándulas lagrimales se ven obligadas a producir más cantidad de lágrimas, aunque hay que señalar que este tipo de lágrimas suelen ser de baja calidad, es decir, no aportan ningún nutriente ni proporcionan los protectores necesarios.

Llorar cuando hace frío es algo totalmente normal y no tienes por qué preocuparte, sin embargo esa sensación de lagrimeo suele acentuarse en aquellas personas que padecen Síndrome del Ojo Seco. Pero, ¿en qué consiste este síndrome? Te lo explicamos.

Qué es el Síndrome del Ojo Seco

El Síndrome del Ojo Seco se produce por una alteración de la película lagrimal. Esto puede suceder por dos razones. La primera de ellas es debido a que no se generan lágrimas suficientes, mientras que la segunda se debe a que no se producen lágrimas de suficiente calidad para mantener bien hidratado y nutrido el ojo. Todas las personas que padecen el Síndrome del Ojo Seco suelen presentar síntomas similares como una sensación de cuerpo extraño o arenilla en el ojo, ardor y escozor, visión borrosa que mejora notablemente al parpadear y, en ocasiones, intolerancia a las lentillas o a los contextos o ambientes en los que hay mucho humo.

La principal causa del ojo seco, el cual suele aparecer habitualmente en personas de avanzada edad, son básicamente los cambios hormonales. Estos son los responsables de que el ojo produzca menos lagrimas o la calidad de estas disminuya. Con el envejecimiento, las células que generan lágrimas de manera constante tienden a atrofiarse. También se atrofian aquellas que determinan la composición de la película lagrimal, como las glándulas de Meibomio, las cuales se ocupan de generar determinados lípidos que se encargan de prevenir la evaporación de la lágrima.

Factores a tener en cuenta para prevenir el Síndrome del Ojo Seco

Además del frío y el viento, es importante identificar aquellos factores que predisponen a padecer el Síndrome del Ojo Seco para así tratar de evitarlos y ponerle remedio a este problema de salud:

+ Uso del ordenador: Cuando utilizamos durante muchas horas la computadora o cualquier otro dispositivo electrónico como el teléfono móvil, tendemos a parpadear menos profundamente y con menos frecuencia lo cual desemboca en una mayor evaporación lagrimal y en un mayor riesgo de tener síntomas de ojo seco.

+ Empleo de lentillas: El uso de lentillas tiende a resecar muchísimo más el ojo, esta es una de las principales razones por las que muchas personas prefieren optar por la utilización de gafas.

+ Menopausia: Las mujeres postmenopáusicas tienen mayor riego de ojo seco que los hombres de la misma edad.

+ Fumar: Consumir tabaco se relaciona con el Síndrome de Ojos Secos y además también se vincula con otros problemas oculares graves como por ejemplo la degeneración macular, las cataratas y la uveítis.

+ Otros problemas de salud: Otro tipo de enfermedades sistémicas como por ejemplo la diabetes, los trastornos relacionados con la tiroides, el lupus, la artritis reumatoide o el Síndrome de Sjogren contribuyen a la aparición de problemas de ojo seco.