Ojos secos: causas y remedios

Cuidar los ojos secos

Los problemas oculares son más frecuentes de lo que pensamos porque muchas veces no proporcionamos a nuestros ojos los cuidados que necesitan. Una dieta rica en Vitamina E es fundamental para mantener la salud ocular, pero hay muchos factores que pueden dañar nuestra visión. El uso cada vez más frecuente de los ordenadores está incrementando los problemas de vista y una exposición prolongada al sol sin la debida protección también puede dañar nuestros ojos. Además se trata de una parte especialmente sensible a las agresiones externas, por eso es importante extremar los cuidados.

El síndrome del ojo seco

La más frecuente de las afecciones oculares es el síndrome del ojo seco, que afecta a un 20% de la población. Ocurre cuando se reduce la producción de lágrimas que mantienen los ojos protegidos y lubricados. En ocasiones las glándulas lacrimales, que están situadas en los párpados no producen las suficientes lágrimas, lo que provoca escozor, sequedad, enrojecimiento e irritación en los ojos.

Otras veces ocurre lo contrario y nos encontramos con los ojos llorosos, pero esta situación también puede ser provocada por el síndrome del ojo seco. Y es que hay que diferenciar entre dos tipos de lágrimas. Las lágrimas lubricantes, que son las que mantienen la humedad del ojo y combaten las infecciones, y las lágrimas de reflejo, que se aparecen como respuesta a una agresión externa o a una irritación. Por eso, contrariamente a lo que se pueda pensar, la reducción de la producción de lágrimas lubricantes puede provocar la activación de las lágrimas de reflejo.

Causas del síndrome del ojo seco

El síndrome del ojo seco puede presentarse por diferentes motivos. Puede aparecer como consecuencia del natural proceso de envejecimiento, que reduce considerablemente la producción de lágrimas. Los cambios hormonales derivados de la menopausia, el embarazo o algunos anticonceptivos también pueden provocar la aparición del síndrome del ojo seco. Asimismo, influyen los factores ambientes, como una exposición de los ojos a ambientes con humo, viento, sol o contaminación ambiental. Pero las causas principales que impiden la producción de lágrimas es el uso de lentes de contacto y las cirugías oculares con láser.

Entre los tratamientos habituales para aliviar los síntomas de los ojos secos se encuentra el uso de lágrimas artificiales varias veces al día. Pero en los casos más difíciles se puede recomendar el uso de los llamados "oclusores puntales". Se trata de unos pequeños tapones que bloquean el punto lacrimal, es decir el conducto de drenaje que elimina las lágrimas. Al bloquear estos conductos, que se encuentran en la esquina interior de cada ojo, se impide que las lágrimas drenen rápidamente por lo que se mantienen más tiempo sobre la superficie del ojo.

Los oclusores puntales están fabricados con silicona flexible y pasan totalmente desapercibidos. Además su colocación, siempre por parte de profesionales, no implica riesgos por lo que es un procedimiento sencillo, rápido e indoloro que puede convertirse en la solución ideal para el problema de los ojos secos.

Laura Sánchez  •  jueves, 25 de octubre de 2012

DF Temas

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