Convivencia entre amigos: instrucciones para no acabar matándose

Los peligros que corre la amistad con la convivencia

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El precio de la vivienda hace que muchas personas retrasen su intención de independizarse y que sigan viviendo con sus padres. Cuando esta situación se ve como infinita porque los alquileres suben y suben y no le ocurre lo mismo a los sueldos, es cuando aparece la solución mágica: la convivencia entre amigos. ¿Y qué mejor situación que compartir piso con algunos de tus colegas? Atención, peligro. Antes de lanzarte a la aventura será mejor que revises las instrucciones para convivir con tus amigos y no morir en el intento.

El peligro de la convivencia entre amigos

Mucho se habla del riesgo de la convivencia en pareja y poco o nada de esa otra convivencia cuando te vas a compartir piso con tus amigos. El peligro es el mismo: destrucción de la relación por exceso de confianza e invasión de la intimidad. Y no queremos quitarte la idea de que al fin te vayas de casa de tus padres, pero queremos advertirte que la convivencia entre amigos no va a convertir tu día a día en un capítulo de Friends.

Independizarse con amigos: soluciones para sobrevivir a la convivencia

Una vez que hayáis encontrado la vivienda adecuada o la única a la que podéis acceder, el siguiente paso no es mudarse, sino poner unas reglas. Las reglas de convivencia (si se cumplen) impedirán que esta aventura de vivir semi independiente se convierta en un episodio de terror para olvidar.

+ Hay que establecer un calendario de limpieza que puede ser rotativo o basado en lo que a cada uno le disguste menos hacer. El calendario de tareas domésticas se sigue al pie de la letra y no hay excusas, ni temporal de nieve, ni fiebre, ni resaca, ni nada de nada.

+ En el asunto de la comida será mejor que os pongáis en modo independentistas. Cada uno lo suyo, porque lo más probable es que tengáis horarios diferentes. Y el mandamiento número 1 de la convivencia entre amigos es: la comida del otro no se toca.

+ No solo de limpieza semanal viven los compañeros de piso. Lo que se ensucia, lo que se utiliza, se limpia. No dejes que alguno de tus amigos descubra con sorpresa que cuando deja una taza en el fregadero no se limpia sola o vienen los elfos a lavarla.

+ Habrá unos gastos comunes, como el detergente de la lavadora, por ejemplo, el papel higiénico o los productos de limpieza. Procurad que esa lista de productos comunes sea lo más pequeña posible, solo lo imprescindible. Recordad siempre que esto es un paso previo a la independencia total.

+ Tema fiestas: al vivir con tus amigos, también vas a compartir tu tiempo de ocio con ellos en casa. En tu casa, que también es su casa. Y puede que a alguien no le apetezca beber tequilas un martes hasta las cuatro de la mañana.

+ Convivir con los amigos no son unas vacaciones. Se trata de vivir en el mismo espacio (reducido, por cierto) los avatares del día a día. Esto es la vida real, hay que madrugar, hay que trabajar, hay que limpiar, hay que hacer la compra... Y, sobre todo, hay que descansar.

+ Sois amigos y os adoráis y queremos que os sigáis adorando para siempre. Por eso, es importante tener  en cuenta que todo el mundo necesita su tiempo a solas, sus espacio propio y su intimidad.

Pero, no te preocupes, que solo te hemos mostrado el lado más peligroso de la convivencia entre amigos. No queremos quitarte la idea porque es buena, claro que es buena. Nada mejor que llegar a casa después de un día horrible y encontrarte a tu mejor amigo dispuesto a animarte, consolarte y hacerte olvidar todo lo malo.

¿Y tú? ¿Convives o te gustaría convivir con alguno de tus amigos? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!

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