Depresión por independizarse, ¿es normal?

¿Te produce mucha tristeza y nostalgia irte de casa de tus padres?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La situación actual hace que muchos jóvenes retrasen indefinidamente el momento de irse de casa de sus padres y hacer su propia vida. Eso puede producir frustración y resulta bastante deprimente, pero la depresión también puede llegar por el caso contrario. ¿Es normal sufrir una depresión por independizarse? Aunque buscar una única causa para un trastorno depresivo no es lo más indicado, es cierto que irse de casa puede influir para sufrir una depresión.

Por qué algunas personas sufren una depresión cuando se independizan

En tu imaginación todo se veía diferente. Tenías un trabajo estable, ganas de vivir por tu cuenta, un piso de alquiler o una flamante hipoteca y estabas lista para empezar una nueva vida. Pero llegada la hora de independizarte, ves cómo el día a día te va superando. Comer sola te produce un malestar importante y no sabes qué hacer entre esas cuatro paredes en las que tienes que vértelas a solas contigo misma.

La soledad es una de las causas más frecuentes de depresión y puedes empezar a notarla cuando te vas a vivir sola. La llegada de la tarde noche, el momento de irte a la cama sin que tus padres estén por ahí, sin tus hermanos peleándose, ahora no lo ves como un sueño de tranquilidad sino como una pesadilla de soledad.

Es evidente que al independizarte pierdes esa seguridad y protección que tenías en el hogar familiar. Y aunque ir a vivir por tu cuenta era algo que ansiabas, la realidad se hace más dura. No te preocupes, porque es bastante normal. Al fin y al cabo se trata de una nueva etapa vital y los cambios, aunque sean para bien y deseados, siempre desestabilizan el equilibrio emocional.

En esta nueva etapa vital en la que vives independiente tienes más responsabilidades. Limpiar la casa, organizar y preparar las comidas, hacer que cuadren las facturas para poder llegar a fin de mes... La madurez era esto, con lo bueno y con lo malo. Es normal que te afecte psicológicamente y es normal que te impacte negativamente aunque no a todo el mundo le ocurra. Pero te está ocurriendo a ti y habrá que hacer algo, ¿verdad?

Cómo superar la depresión al independizarte

¿Desde que te has independizado piensas que puedes estar sufriendo una depresión? Busca ayuda cuanto antes, un psicólogo diagnosticará una depresión mejor que tú. Y piensa que puede tratarse de un bajón de ánimo porque tu nueva vida no está resultando como esperabas. Aun así, pedir ayuda antes de que la cosa vaya a más es síntoma de sabiduría y de madurez.

También hay algunas cosas que puedes hacer por ti misma para reducir la nostalgia y la tristeza que te produce vivir sola. Las nuevas tecnologías están para algo y puedes conectar con tu familia siempre que lo necesites, eso ayuda mucho a mantener el sentimiento de soledad alejado. Pero cuidado, no estés todo el tiempo hablando con los tuyos, dedícate tiempo a ti misma también, que para eso ahora eres independiente.

Una buena manera de sortear la depresión cuando te independizas es buscar cosas nuevas que te gusten en tu vida. Amigos nuevos, por ejemplo. Mientras averiguas si tus nuevas amistades encajan con tu forma de ser, estarás entretenida y no tendrás tiempo de angustiarte. Pero también nuevas actividades que te hagan feliz, eso ya depende de cada persona.

¿Y por qué no aprovechas que eres independiente para conocerte mejor a ti misma? No queremos decir que tu familia fuera una mala influencia, pero siempre es mejor hacer un ejercicio de introspección sin interferencias. Ahora eres independiente, ahora puedes ser tú misma, ahora decides tú, ¿quién quieres ser?

No te cierres a nada, descubre el mundo que te rodea y descúbrete a ti misma. Un cambio siempre da vértigo y miedo, pero también sabes que los cambios llegan con millones de oportunidades de ser feliz. Aprovéchalas.