La diferencia entre la depresión y la tristeza

Tristeza y depresión parecen lo mismo pero no lo son

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cada vez más personas sufren depresión y podríamos considerarlo casi una epidemia, junto con la ansiedad, que hace estragos entre un gran porcentaje de la población. Esta alianza entre depresión y ansiedad no es la única que nos confunde, porque también puede llegar acompañada de la mano de la tristeza. Conviene no confundir los términos para un diagnóstico más temprano, así que es hora de aprender la diferencia entre la depresión y la tristeza. ¿Estás triste o estás deprimida?

Cómo distinguir la tristeza de la depresión

La depresión es un trastorno, una enfermedad y además muy peligrosa. La tristeza, por su parte, es una emoción, concretamente una de las emociones básicas. Esta es la principal diferencia entre ambos estados que a veces confundimos. Pero, ¿qué quiere decir esto? Lo más importante que sacamos de esta información es que la tristeza forma parte de nuestra vida mientras que la depresión no necesariamente.

+ La emoción de la tristeza puede llegar por causas concretas como un despido, la muerte de un ser querido, un plan fracasado, una ruptura amorosa, un enfado con tu mejor amiga o incluso puede ocurrir sin más causa que la reducción de horas de sol en otoño o en invierno, por ejemplo. Los cambios hormonales también pueden producir tristeza.

+ Por su parte, la depresión es un trastorno en el que las funciones cerebrales alteran su funcionamiento y a veces se desencadena por un motivo concreto, pero no siempre. La mayoría de las veces que estás triste puedes identificar la causa de la tristeza, algo que no siempre ocurre con la depresión.

+ Más diferencias encontramos entre depresión y tristeza cuando nos damos cuenta de que la tristeza no afecta a tu visión de futuro, mientras que la depresión te cierra las puertas de ese futuro. La tristeza es un estado temporal en el que puedes llorar y sentirte mal, sin ganas, pero sabes que se te va a pasar. No has perdido la capacidad de disfrutar de las cosas.

+ Tan solo tienes que probar cuando estés triste, hacer el esfuerzo, levantarte y hacer algo que te guste, como quedar con tu mejor amiga, ir a un concierto, ver una serie, ir de compras o leer un libro. Si eres capaz de disfrutar de esa actividad es que simplemente estabas triste. ¿A que ahora ya no lo estás tanto?

+ En cambio la depresión te paraliza y te bloquea. Hace que pierdas la capacidad para disfrutar de las cosas que te gustan. Estás triste cuando sufres depresión, pero la tristeza no se va con nada, puesto que no tienes fuerzas para hacer nada. Cuando te dicen que te animes (seguro que te suena este consejo) y tú piensas que ojalá pudieses, eso no es tristeza, eso es depresión.

No tengas miedo a la tristeza

Que muchas veces confundamos tristeza con depresión es un problema ocasionado por el miedo que tenemos a esas llamadas emociones negativas. Hay que perder el miedo a la tristeza, ya que se trata de una emoción básica que necesitamos. La tristeza nos hace recordar y también nos lleva a reflexionar; la tristeza nos hace tomar aire y eliminar lo que no necesitamos en nuestra vida; la tristeza nos renueva y nos hace frenar.

La corriente del pensamiento positivo nos ha hecho marcarnos una meta de felicidad continua y permanente imposible de alcanzar. La felicidad es estar vivo y aceptar todas las emociones que tenemos, incluida la tristeza. Pero en la sociedad del buenrollismo y de la sonrisa perfecta no tiene cabida la tristeza. Aquí empieza el peligro.

Porque cuando nos sentimos tristes, nos sentimos culpables por no saber adoptar ese positivismo del que tanto hablan. Porque la tristeza nos parece incompatible con el agradecimiento por todo lo que tenemos y eso no es cierto. Porque el sentimiento de tristeza ha sido tan denostado que nos sentimos frustradas cuando lo tenemos. Y esa frustración sí puede llevarnos a la depresión.