Depresión nocturna: cuando la noche agrava la depresión

El trastorno del sueño más habitual en una depresión es el insomnio

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Depresión nocturna: cuando la noche agrava la depresión

Independientemente de si estamos enfermas o no, la noche siempre ha estado asociada al miedo, al temor, a la inseguridad, a la tristeza, etc. Por eso no es extraño que cuando se acerca la noche, cualquier síntoma de depresión que estemos sufriendo se agrave. De hecho, muchas veces intentamos retrasar ese momento de irnos a la cama.

Y es que la depresión está tan relacionada con los diferentes trastornos del sueño que la noche puede convertirse en un momento muy delicado al que evitamos enfrentarnos. Pero hay que reconocer que necesitamos del descanso nocturno para sentirnos mejor y superar cuanto antes la depresión.

Trastornos del sueño derivados de la depresión

Aunque muchas personas que sufren depresión se ven afectadas por lo que se conoce como hipersomnia, es decir, que duermen más de lo habitual o están somnolientas durante todo el día, el trastorno del sueño más frecuente en una depresión es el insomnio. Un insomnio que viene producido por el estado anímico, por la inseguridad propia de una depresión y también por los medicamentos.

Pero hay otro aspecto que no ha sido tenido en cuenta a la hora de evaluar los trastornos del sueño en la depresión y es el miedo. Miedo a la enfermedad, miedo a no recuperarnos y, sobre todo, miedo al futuro, que favorecen la aparición de esos terrores nocturnos tan típicos de la infancia.

Porque cuando estamos deprimidas, mientras estamos despiertas nos mantenemos alertas para que nada nos haga daño, para vigilar todo a nuestro alrededor y controlar al máximo cualquier circunstancia. Y cuando llega la noche, nos aterroriza bajar la guardia, relajarnos y dejarnos vencer por el sueño y por el descanso. Estamos ante una de esas consecuencias de la depresión que nos hace transformar la realidad por completo.

Cómo afecta la noche a la depresión

Cómo afecta la noche a la depresión

Aún hay otro aspecto más que relaciona la noche con la depresión. Y es el riesgo de padecer depresión cuando la actividad nocturna es mayor que la diurna. Parece ser que la exposición a la luz artificial tan típica de los locales nocturnos, pero también la de la televisión o el ordenador pueden favorecer la depresión.

Hace ya tiempo que se viene hablando de cómo afecta la luz al estado de ánimo, de las terapias lumínicas para curar la depresión y de los perjuicios para la salud de los horarios nocturnos en algunas profesiones. Y es que parece claro, que el universo y la naturaleza tienen un orden que debemos seguir para evitar los trastornos emocionales, y es el día para vivir y la noche para descansar.

Esto no quiere decir que tengas que dejar de salir de fiesta los sábados por la noche, ni que si tienes un horario nocturno, te despidas de tu trabajo, ni que si vives en alguno de esos países donde el día y la noche no siempre están diferenciados, tengas que emigrar. Tan solo es un dato a tener en cuenta en el caso de que tengas tendencia a la depresión. Si es así, evita dormirte con la televisión encendida, apaga el ordenador unas dos horas antes de irte a dormir y no dejes el teléfono conectado en la mesilla de noche.