¿Pueden las mujeres y los hombres ser solo amigos (sin otros intereses)?

La realidad oculta en una amistad entre personas de diferente género

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

De entre las cosas que más valoramos en la vida está la amistad y la colocamos muchas veces al mismo nivel que la familia. Unas veces ponemos a los amigos por encima de la pareja y otras veces nos olvidamos de ellos cuando nos enamoramos. Pero los amigos y las amigas siempre están ahí gracias a ese vínculo mágico que se crea. Y hablando de vínculos mágicos, ¿pueden realmente las mujeres y los hombres ser solo amigos o se esconde algún otro interés en esa amistad?

La amistad entre hombres y mujeres, ¿es posible? 

En principio la respuesta es sí, por supuesto que hombres y mujeres pueden ser solo amigos sin rastros de interés amoroso y/o sexual. ¿Por qué no podrían serlo? Lo cierto es que se trata de una amistad muy enriquecedora porque aporta unos aspectos novedosos. Hombres y mujeres no se relacionan con las amistades de la misma manera.

Y aquí se trata de aportar y de sumar en cuestión de relaciones sociales. Los hombres se relacionan con sus amigos de una forma diferente a como lo hacen las mujeres con sus amigas. Los hombres comparten más actividades y las mujeres comparten más confidencias. Acción versus emoción.

¿Has visto alguna vez a un hombre llorarle a su mejor amigo porque su pareja le ha dejado? Es posible, pero no es lo habitual. Tampoco verás a dos amigos hablando de cómo se sienten, de sus conflictos internos o de sus dudas existenciales. Y todo eso es precisamente lo que comparten las amigas además de viajes, fiestas y compras.

No estamos a favor de mantener los estereotipos en cuestión de roles de género, pero la tendencia es así hasta que no nos decidamos a cambiar esos roles desde la infancia. Y mientras sigamos relacionándonos de esta manera, lo cierto es que una amistad entre un hombre y una mujer puede aportar a ambos aspectos muy enriquecedores que no existen en la amistad con personas de su mismo género.

¿Solo sois amigos?

Un hombre encuentra en su mejor amiga un punto de vista diferente, más emocional y más empático. Un hombre con su mejor amiga se encuentra relajado sin tener que demostrar su valía como macho alfa, sin competir por ver quién del grupo encarna mejor la virilidad. Tendrá la tranquilidad de poder estar con una persona que le escucha sin la necesidad de demostrar nada a nadie. 

Por su parte, una mujer encuentra en su mejor amigo otro punto de vista diferente. Los consejos de un hombre suelen ser más prácticos porque están despojados del lado emocional, así que es la voz que necesita para acompañar a esas otras voces de sus amigas, más semejantes a la suya.

Hablamos de enriquecimiento, sin duda, cuando hablamos de la amistad entre mujeres y hombres pero, ¿es posible ser solo amigos? Podemos afirmar que algunos lo consiguen, pero también podemos asegurar que no es fácil mantener esa amistad sin intención de otra cosa. Lo más habitual es que esa amistad derive en una amistad con derecho a roce y una vez ahí la cosa puede derivar en un tormento emocional, en una relación de pareja o en la ruptura de la amistad y del roce.

Problemas de la amistad entre hombres y mujeres

Aquí llegamos al principal problema que se interpone en esa amistad entre hombres y mujeres. En el momento en que uno de los dos se involucra de forma diferente en la relación, alguien va a salir herido y seguramente sean los dos. Resulta tentador acostarte con tu mejor amigo cuando los dos estáis solteros. ¿Quién mejor?

Tu amigo te conoce, te diviertes con él, te sientes cómoda con él y ante la posible falta de relaciones sexuales, ahí está él. ¿Por qué no?, ¿por qué no acostarte con un amigo y seguir siendo amigos? Y entonces se crea la amistad con derecho a roce, los roces se hacen habituales y queremos preguntarte algo: un amigo en el que confías, que te gusta cómo es, que te respeta, que te apoya, con el que te ríes, con el que te vas de viaje o al cine y con el que te acuestas, ¿no es eso una pareja?

No, no, que solo sois amigos. Y de pronto un día uno de los dos se da cuenta de que tanto roce ha hecho que la amistad dé un paso más y se mezcle con otro tipo de sentimientos. ¿Esto es amor? Enhorabuena, acabas de encontrar a tu compañero de vida ideal, solo que hay un problema: él no lo ve de esa manera. Para él eres su amiga. Advertimos que esto puede pasar también al revés, pero ya nos encontramos en una relación asimétrica que es todo lo contrario de esa relación de igualdad que define la amistad.

Las relaciones de amistad no están exentas de problemas típicos de pareja como los celos, el sentimiento de posesión, la dependencia o las discusiones. Y cuando una pareja se enfrenta a un problema en la relación es evidente que tratan de solucionarlo, pero cuando hablamos de una amistad, por no estar reconocidos estos problemas como problemas entre amigos, lo habitual es que se escondan, que se mire para otro lado y que se espere hasta que el problema estalle en algo más grande.

La atracción entre amigos

¿Y qué pasa con la atracción entre amigos? Es que la cercanía de las personas a veces da lugar a confusiones. O tal vez no sea una confusión, tal vez es que te sientes atraída por tu amigo, que te encantaría acostarte con él, que no puedes resistirte a su olor cuando te abraza como se abrazan los amigos, que por las noches tienes fantasías con él. O él contigo.

El desarrollo más habitual de esta amistad entre mujeres y hombres es llegar a amigos y algo más. ¿Y luego? Luego Dios dirá. Esos amigos y algo más se dan cuenta de que lo suyo es más una relación de pareja que otra cosa, pero para eso hace falta mucha honestidad con uno mismo. Y deciden formalizar su relación. Han pasado de una amistad feliz a una pareja feliz.

Y luego está el otro desenlace, más habitual por desgracia en estos días en los que el amor no está de moda y la pareja es una especie de monstruo a evitar. Los amigos y algo más se mantienen en esa situación por tiempo indefinido, pero el limbo relacional es inestable y antes o después se busca un punto de apoyo más estable. Ese algo más se hace imposible de mantener y solo hace falta un malentendido para que la amistad también salte por los aires.

No queremos dejar una visión negativa de la posible amistad entre mujeres y hombres. Claro que es posible. Pero es más fácil cuando uno de los dos o los dos tienen pareja que cuando ambos están solteros. ¿Por qué? Porque por mucho que intentemos abrir nuestras mentes a nuevas formas de relaciones, aún no estamos maduros para entender el amor en sus mil posibilidades y asumir el grado de amor que contiene la amistad.