Infidelidad emocional vs infidelidad física: qué las diferencia

Las diferentes formas de ser infiel

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Diferencias entre infidelidad física y emocional

Estamos dándole vueltas a uno de los problemas más habituales en las relaciones de pareja: la infidelidad. La infidelidad en todas sus variantes, porque en este mundo tecnológico y globalizado la deslealtad también ensancha límites para entrar en un debate sin fin. ¿Qué es infidelidad y qué no lo es? ¿Qué es eso que llaman infidelidad emocional? ¿En qué se diferencia la infidelidad emocional de la infidelidad física? Bienvenidas al mundo de los infieles, donde nada es verdad sin necesidad de que sea mentira.

Qué es la infidelidad emocional

Si la infidelidad tradicional o al uso implicaba el contacto físico o la relación sexual, ahora nos encontramos con un nuevo término que amplía horizontes para la traición y el engaño en pareja: la infidelidad emocional. ¿Sabes qué es?

+ La infidelidad emocional es la implicación sentimental con otra persona que no es tu pareja, una implicación sentimental que no incluye contacto físico.

+ En la era de Internet la mayoría de las infidelidades emocionales ocurren a través del chat. Las redes sociales son los lugares preferidos por los infieles para cultivar su ego y sentirse amados, admirados y deseados por otras personas.

+ Pero la infidelidad emocional no solo se da a través de la pantalla del ordenador o del teléfono móvil. Ese compañero de trabajo que te encanta y con el que te vas a tomar una cerveza sin decírselo a tu marido es también infidelidad emocional. No, no te has acostado con él pero, ¿acaso no estás mintiendo a tu pareja?

¿En qué se diferencian la infidelidad física de la emocional?

La diferencia entre infidelidad emocional e infidelidad física

Si estás buscando las diferencias entre la infidelidad emocional y la infidelidad física, no le des más vueltas porque solo hay una: el contacto físico. Por lo demás, todo son coincidencias. El engaño, la mentira, la traición, la ruptura de la confianza... Lo de menos es el sexo, aunque tampoco nos olvidamos del cibersexo, del sexting o incluso del sexo telefónico.

Lo que ocurre en una infidelidad emocional es lo mismo o incluso más grave que lo ocurre en una infidelidad física. No nos olvidemos de que un encuentro sexual con otra persona puede no tener un significado importante, puede hacerse sin que exista o se cree un vínculo con otra persona. Sigues queriendo a tu pareja, solo ha sido un desliz fruto del impulso.

Con esto no queremos excusar a los infieles físicos, tan solo resaltar que en la infidelidad emocional lo que se rompe no es solo la fidelidad, sino la lealtad en pareja, un ingrediente fundamente para mantener la confianza, el respeto y el amor. Una infidelidad emocional te lleva a tener sentimientos por otra persona y, o entramos en los complicados terrenos del poliamor, o salimos de la relación como tal.

El peligro de la infidelidad emocional

Por eso la infidelidad emocional es tan peligrosa. Muchos son lo que aún piensan que sin relación sexual de por medio no existe la infidelidad, pero no es así. Muchos aún defienden el derecho a chatear o quedar a tomar algo con otras personas alegando la necesidad de independencia. Y en eso estamos todos de acuerdo. Pero, si no estás siendo infiel, ¿por qué escondes esas conversaciones o esas citas a tu pareja?

La clave está en la mentira, en el engaño o en la omisión de información. Te estás ilusionando con otra persona, la toques o no; tienes sentimientos por otra persona, te acuestes con ella o no; estás engañando a tu pareja, la mientas directamente o no. Y todo eso es sí o sí infidelidad.