Carta de amor a Dios: adoración y entrega sincera

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cómo escribir una carta de amor a Dios

Como nos gusta expresar nuestros sentimientos, ya le hemos escrito cartas de amor a nuestra pareja, a nuestra familia y a nuestros amigos. Pero hay alguien ahí arriba que nos está viendo escribir cartas de amor y tal vez se moleste porque aún no le ha llegado a él.

Estamos hablando de Dios, que ha sido quien más ha fomentado el amor en el mundo. Que nos ha enseñado a querer a los demás, a dejarnos querer y que nos ha mostrado cómo el amor lo puede todo. El amor más sincero, el más puro y el más desinteresado es el amor a Dios.

Sin duda, Dios es uno de los destinatarios de nuestras cartas de amor que más se merece este mensaje. Y aunque seguramente ya sabe cuánto le amamos, nunca está de más decírselo en una carta. Escribimos la carta de amor a Dios.

Ejemplo de carta de amor a Dios

Querido Dios:

Puede que desde tu trono celestial hace tiempo hayas adivinado mis intenciones, pero igualmente necesito escribirte esta carta, que es un mensaje de amor directamente al cielo. Porque es mucho el amor que siento desde arriba, porque siempre he sentido tu mano acompañándome y no quiero dejar de sentir tu calor.

Es verdad que algunas veces he dudado, es verdad que otras más me he enfadado contigo, cuando las cosas no van bien, cuando me equivoco o cuando veo sufrir a las personas que quiero. Pero aún en esos momentos siento una especie de fuerza que no puede venir sino de ti.

Así que quiero agradecerte todo el amor que has dejado caer a mi alrededor, todas las alegrías y todo el aprendizaje. Porque hasta los peores momentos me han servido para aprender algo: que nunca podré sentirme sola porque te tengo a ti. Ahí estás siempre guiándome desde lo más alto y aliviándome el dolor inevitable.

Pero el mensaje de esta carta no es solo hacerte saber de mi amor, ni de mi agradecimiento. También quiero hacerte una promesa. Te prometo que nunca en mi vida me alejaré de ti, que nunca dudaré de ti ni de tu amor y que mantendré siempre una sonrisa porque sé que tú estás a mi lado.

Te amo, Dios.